¿Cómo calcular los honorarios de un abogado según sus servicios?

 0
¿Cómo calcular los honorarios de un abogado?

Históricamente, contar con los servicios de un abogado, era un lujo propio de ciertas clases sociales. Más cercano en el tiempo, fundamentalmente desde el nacimiento del constitucionalismo social, el acceso a la justicia y el derecho de contar con asesoramiento y patrocinio letrado ha llegado a personas de escasos recursos.

Aunque la deuda aún es gigantesca, en algunos países se ha avanzado desde el estado en la consecución de este objetivo, pues es un derecho consagrado internacionalmente. Cómo calcular los honorarios de un abogado asusta o disuade a justos reclamos de aquellos que somos legos. Pero la fórmula, aunque variada, no es tan compleja y siempre debemos tener presente que existen medios legales constitucionales para poder acceder al servicio de justicia y conseguir que un juez se pronuncie a favor o en contra de nuestros reclamos, a través de un patrocinio letrado.



Factores para saber cómo calcular los honorarios de un abogado

  1. En primer lugar, palmariamente, hay que entender que una vez que se ha producido o creemos que se ha producido la vulneración de un derecho, y encaramos una reclamación judicial, existen tres tipos posibles y diferentes de erogaciones: Honorarios, Gastos y Costas. No todas deben darse necesariamente. Los honorarios son la contraprestación dineraria exigida por el abogado por su servicio de asesoramiento (consulta) y/o patrocinio letrado (representación en juicio). Los Gastos son aquellas erogaciones de trámite necesarias para llevar adelante el juicio. Las costas son los gastos generales del proceso judicial.
  2. Es importantísimo comprender estos conceptos porque nos permiten encontrar la forma de cómo calcular los honorarios de un abogado, separándolos del resto de las erogaciones posibles.
  3. También es esencial comprender que esos conceptos variarán de acuerdo al tipo de demanda que se pretenda. No es lo mismo un juicio penal, civil, comercial o administrativo, por citar algunos.
  4. Los honorarios, pues, se pactan, como un contrato entre el cliente y el letrado. Por supuesto que hay legislación al respecto y pronunciamientos judiciales (incluso los colegios profesionales pueden determinar mínimos y máximos posibles), pero lo que importa destacar aquí es que en general, en materia no penal, el acuerdo se lleva a cabo por lo que se conoce como PACTO DE CUOTA LITIS; esto es un porcentaje del monto total de la expectativa de obtención del pleito (que el mismo letrado calcula). Este porcentaje no es fijo, cada abogado puede pactar con su cliente el quantum, pero es importante destacar que, generalmente ronda entre el 15 o 20 por ciento, que hay legislación en diferentes países que regulan los montos y que el juez de la causa, al momento de resolver la cuestión, puede homologar el acuerdo o rechazarlo por tratarse de un abuso por parte del letrado (de hecho, hay abogados que recusan sin causa –cuando es posible- determinados magistrados pues saben que cuestionará su pacto). También debemos tener en cuenta que el abogado recibe, además de lo de su cliente, honorarios regulados por el tribunal, que asumirá la parte perdidosa – y que puede cuestionar-.
  5. En materia penal o en aquellas donde no hay una expectativa de resarcimiento económico, los honorarios se pactan por un monto total, que puede abonarse en cuotas o en un solo pago. En estos casos es imposible tener una idea promedio, pues cada estudio o letrado, de acuerdo a su prestigio, determina su canon.
  6. No solo debemos saber cómo calcular los honorarios de un abogado, si no que debemos tener en cuenta los Gastos del proceso, que dependerán del tipo de causa (edictos, en caso de sucesiones, cartas documentos, pericias en cuestiones laborales, etc). Lo importante es que el abogado elegido nos brinde un posible cálculo de los mismos.
  7. Las costas las asume la parte que pierde el pleito, y puede ser quien lo ha iniciado. Aquí cobra importancia la mala praxis de los abogados, pues por un mal asesoramiento (crear expectativas irreales) o un mal procedimiento (dejar “vencer” instancias) podemos resultar condenados en costas, que significa asumir los gastos del proceso judicial, los honorarios de nuestro propio abogado y de la otra parte.
  8. Por último, puede suceder que cada instancia prevea Gastos diferentes, Costas más elevadas y Honorarios más suculentos. Entre los medios que el Estado ha incorporado para salvar la brecha de aquellos que no pueden acceder al servicio de justicia, se encuentran las asesorías legales gratuitas, los abogados laborales de oficio, el beneficio de litigar sin gastos, etc., debiéndose acreditar la imposibilidad de asumir un servicio pago.



Carlos Nadal

En mi vida probé muchísimos deportes, y hoy conservo aquellas actividades y hobbies que se realizan al aire libre. Mi otra pasión es viajar: conocer lugares exóticos del mundo y escribir vitácoras de mis vivencias. Disfruto de la fotografía y la geografía, así que cuando me surge un viaje, nunca lo dudo. Estas son mis experiencias.

Google+ 

Escribe tus consultas, recomendaciones o comentarios aquí abajo!

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *