Dermatitis Herpetiforme: tratamiento

Dermatitis Herpetiforme

La dermatitis herpetiforme y su tratamiento son temas de este informe pensado para los lectores que padecen los trastornos mencionados. Para conocer su manifestación, los signos y síntomas más característicos de esta enfermedad (que en el mundo entero afecta a 1 de cada 20.000 personas, por lo general mayores de 20 años) continúa leyendo.

La dermatitis herpetiforme (o enfermedad de Duhring) es una patología inflamatoria de tipo dermatológica, que se caracteriza por la aparición de ampollas agrupadas, similares a las que salen por la infección de herpes, de allí su clasificación. Se presenta en forma de vesículas con contenido líquido, o pápulas de un tono rojo intenso, y son pruriginosas, es decir que cursan con extremada picazón. Estas pueden aparecer en distintas partes del cuerpo, sobre todo en codos, pies, brazos, espalda y piernas (a nivel de rodillas, tobillos, y glúteos). (ver: ¿Qué es la dermatitis?).

Se desconoce con certeza su etiología, aunque estudios realizados revelan que su aparición estaría relacionada a reacciones de hipersensibilidad antígeno-anticuerpo, donde el sistema inmune es activado por una determinada sustancia o componente, con lo cual se genera una reacción en cadena que activaría, en forma desproporcionada, la producción de anticuerpos en respuesta a este antígeno, y esto estimularía la inmunoglobulina A debajo de la piel, responsable de esta lesión cutánea característica de la dermatitis herpetiforme.



El diagnóstico se realiza a través de un análisis bioquímico de sangre para detectar ciertos indicadores o marcadores en los cuales se buscan determinados tipos de anticuerpos. La existencia de esos anticuerpos confirmarán que se trata de dicha patología cutánea. En segundo lugar se puede llevar a cabo una biopsia de las formaciones granulares, para que, acto seguido, mediante el proceso de inmunofluorescencia, se puedan detectar depósitos de IgA (inmunoglobulina A).

El prurito (picor) es el síntoma cardinal de esta lesión dérmica, y es tan intenso, por cierto, que altera significativamente la calidad de vida de los pacientes que la padecen (sus horas de sueño, su autoestima y sus relaciones interpersonales).

 

Es necesario un tratamiento y seguimiento riguroso.

 

El tratamiento consistirá fundamentalmente en:

  1. Antibióticos de tipo sulfamidas por vía oral.
  2. Crema con corticoides, para aliviar la inflamación.
  3. En caso de que la Dermatitis Herpetiforme se deba a una reacción de hipersensibilidad alimentaria, es necesario quitar el agente alérgeno de la dieta (como el gluten, en caso de la celiaquía).


Cualquiera de los tratamientos mejora la erupción y el prurito, pero, en la mayoría de las casos, ésta vuelve a manifestarse tras un lapso variable de tiempo; en sólo el 10% aproximadamente de los pacientes puede haber una remisión espontánea permanente.

Lo importante es acompañar al paciente y no estigmatizarlo, pues ya tiene más que suficiente por el hecho de tener que afrontar la enfermedad día a día.




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2 comentarios en “Dermatitis Herpetiforme: tratamiento”

  1. Hola, mi mamá tiene problema de varices que no se pueden operar. Siempre está con problemas de dermatitis en esa pierna, y a veces celulitis. Le indicaron una cantidad de crema y medicamento, pero siempre vuelve, y más grande y lastimado. Ya no sé dónde llevarla.

    1. Hola Alejandra. En realidad, con respecto a las várices, el médico indicado es un flebólogo (médico de las venas). Por lo demás, un dermatólogo es recomendado para tratar celulitis y recetar cremas tópicas para la dermatitis, aunque yo te recomiendo que apliques gel de aloe vera. Si consigues una planta, corta una hoja transversalemente y frota la pulpa expuesta sobre el área irritada. Dejalo actuar sin lavar.
      Besitos, eli

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