La despedida de soltera es una excelente ocasión para permitirnos jugar con nosotros mismos y hacer algo fuera de lo común. En este plan, encontrar disfraces para una despedida de soltera que resulten novedosos es por suerte hoy día bastante posible, pues muchas son las casas especializadas que se dedican a esto, y visitándolas nos sorprenderemos frente al gran número de variantes existentes para todos los gustos y caprichos.
Los estilos más usados van desde remeras con inscripciones graciosas, faldas de tutú de distintos colores, disfraces de ángeles y demonios, así como sombreros de diferentes diseños y características. También están los pijamas de moda para estos eventos, además de las flores y trajes de baño (como si se estuviese en alguna isla tropical). Otra alternativa es colocarse orejas y colas de conejo, o también ponerse algún disfraz de pie gigante, de fruta, de bebé o de alguna especie animal.
La despedida de soltera
En la actualidad están muy de moda este tipo de fiestas, donde tanto la que va a dejar la soltería como sus amigas pueden pasar un momento muy divertido y ameno. Solamente hay que dejar que nuestra imaginación se suelte un poco y escoger aquellos disfraces capaces de hacer que todas se liberen y dejen de lado cualquier timidez. La despedida de soltera es una fiesta para aquella mujer que pone un fin o un cambio de meta en su vida, dejando su pasado de soltería para pasar a convivir con la persona amada. Es un cambio de capítulo, una renovación, una decisión de compartir la existencia con ese ser amado, con la persona que se eligió para llenar ese vacío del alma. Es importante tomar estas reuniones o fiestas como un acto importante, ya que sirven para marcar una antes y un después en la vida de cada persona, como una especie de transferencia psicológica de un estado civil a otro.Hemos visto que ideas sobran en el mundo de los disfraces… Sólo hay que elegir con cuál temática nos llevamos mejor.

Ratona de biblioteca, trabajo de correctora part-time para varios sellos editoriales. Cuanto cae en mis manos lo leo, desde un libro hasta la etiqueta del shampoo! 😛 (y por ahora no uso anteojos!)



