INSTALACIÓN DE LA ASAMBLEA DEL 13 Y SUS REPRESENTANTES.
Esta histórica Asamblea del 13 fue la piedra de toque para la Declaración de la Independencia de los argentinos, reclamada en sus discursos por José de San Martín, consagrada en 1816. Histórica Asamblea que comenzó a deliberar el 1° de enero del 13 y clausuró sus sesiones el 26 de enero de 1815. Fue convocada por el Segundo Triunvirato, donde concurrieron los diputados de las Provincias Unidas del Rio de la Plata. Su objetivo más trascendente fue afirmar la soberanía del pueblo, declarar la independencia de las Provincias Unidas y redactar una Constitución para nuestro pueblo. Estaba en ciernes la nacionalidad de los argentinos.
Se trataba del primer alumbramiento de la Unidad nacional, porque éramos una Unidad de Provincias, dispuestas a no desconocer la respectiva soberanía de cada una de sus integrantes. Estaba presente un mensaje dirigido a formalizar una Confederación para el naciente país sudamericano. Honremos y recordemos a sus integrantes:
Vicente Lopez y Planes, Hipólito Vieytes, Valentín Gomez y José Julián Perez, luego Manuel de Luzuriaga, por Buenos Aires; Francisco Javier Argerich, por Luján; Pedro Agrelo y José Moldes, por Salta; Pedro Vidal, por Jujuy; Juan Larrea, luego José Gregorio Baigorrí, Gervasio Posadas, luego Agustín Pio de Elía, por Córdoba; Tomás Antonio Valle, por San Juan; Bernardo Monteagudo, por Mendoza; Mariano Perdriel, por Santiago del Estero; José Fermin Sarmiento, por Catamarca; José Ugarteche, por La Rioja; Nicolás Laguna y Juan Ramón Balcarce, por Tucumán; Agustín José Donadio, por San Luis; Ramón Eduardo Anchori por Entre Rios; José Amenabar, por Santa Fe; Carlos de Alvear y Francisco Ortíz por Corrientes; José Mariano Serrano y Angel Mariano Toro, por Chiquisaca; Simón Diez de Ramila y Gregorio Ferreira, por Potosí; Pedro Ignacio Rivera, por Mizque; Pedro Fabián Perez y Pedro Feliciano Cavia por Montevideo; Dámaso Gomez Fonseca por Maldonado.
Podemos advertir que la Banda Oriental estuvo presente por sus representantes de las ciudades de Montevideo y Maldonado, pero no por quien representaba a los cabildos del interior, liderado en campaña militar por José Gervasio de Artigas. Estos cabildos no intervinieron en la designación de sus representantes, sino lo hizo un Congreso provincial reunidos en la ciudad de Tres Cruces. Ese fue el argumento que utilizó la Asamblea del 13 para rechazar a los representantes que lideraba Artigas. Un argumento formal, cuando en realidad era que Buenos Aires no estaba de acuerdo con la orientación política confederativa que tenían las referidas “Instrucciones”.
RESOLUCIONES DE LA ASAMBLEA DE 1813
La primera resolución trascendente de la Asamblea del 13, fue la de declarar a sus integrantes como los representantes de la Nación y no de las Provincias, como manifestaba su convocatoria. Se hizo presente el espíritu centralista de Buenos Aires. Se le dio espalda a la organización federativa que reclamaban los pueblos del interior, coincidiendo en esto con Artigas.
Las demás resoluciones fueron las siguientes:
- Se proclamó la teoría de la representación política;
- Se declaró el principio de la soberanía del pueblo;
- Se declaró la libertad de las provincias rioplatenses, pero no se hablo de su soberanía;
- Se aprobó el uso de los Símbolos Patrios: el Escudo Nacional Argentino y la composición del Himno Nacional Argentino;
- Se abolió el uso del escudo de Armas de España;
- Se dispuso acuñar la primera moneda nacional en oro y plata;
- Se suprimió el uso de la efigie del Rey de España, subsituyéndola por el escudo nacional;
- Se declaró la libertad de vientres de las esclavas, es decir de sus hijos;
- Se puso fin al tráfico de esclavos;
- Se eliminó todo tipo de mayorazgos;
- Se suprimieron los títulos de nobleza;
- Se derogó el servicio personal de los indios: la encomienda, la mita y el yanaconazgo;
- Se abolió a los indios de la obligación de pagar el tributo;
- Se abolió la inquisición;
- Se dispuso que la religión católica era el culto oficial del Estado;
- Se declaró la libertad de cultos;
- Se estableció el patronato;
- Se reemplazó el sistema del Triunvirato por el Directorio;
- Se aprobó el primer Estatuto Reglamentario de Justicia y se crearon las primeras Cámaras de Apelaciones;
- Se suprimió la práctica de la tortura y se dispuso la quema de los elementos de tortura en las plazas públicas;
- Se declaró la amnistía para los expatriados por causas políticas;
- Se proclamó la libertad de imprenta;
- Se ordenó realizar un censo nacional;
- Se otorgaron franquicias para el comercio.
Como bien podemos advertir la obra de la Asamblea de 1813 puede considerarse como equivalente a la Declaracion de los Derechos del hombre y del Ciudadano aprobada en 1789, luego de la caída de la Bastilla en Francia. Un verdadero catálogo de derechos dirigidos a igualar, a otorgar libertades y a ser fraternales. No se pudo disponer la libertad de todos los esclavos que habitaban nuestro territorio, por la firme oposición del Brasil, temiendo un éxodo masivo de sus esclavos a nuestro país. Tampoco pudo la Asamblea del 13 sancionar una Constitución, como lo disponía la convocatoria: solamente pudo suprimir el Triunvirato instalando el modelo del Poder Ejecutivo unipersonal. Sólo tuvieron entrada dos proyectos constitucionales, uno redactado por la Sociedad Patriótica y el segundo por una comisión oficial nombrada por el Segundo Triunvirato.
Ejercieron la Presidencia de la Asamblea, a cargo del gobierno de la Nación: Carlos María de Alvear, Tomás Antonio Valle, Pedro José Agrelo, Juan Larrea, Vicente Lopez y Planes, Gervasio Antonio Posadas, Ramón Eduardo de Anchoris, Pedro Pablo Vidal, José Moldes y Valentín Gomez.
LAS HISTORICAS INSTRUCCIONES DE ARTIGAS
En el Congreso de Tres Cruces, reunido en la Ciudad de Montevideo, bajo control de Artigas, se eligieron los representantes de los orientales a la Asamblea del 13 y se les dio específicas instrucciones para ser defendidas en sus deliberaciones.
La redacción de las Instrucciones estuvo a cargo a Miguel Barreiro, sobrino de Artigas, La impronta federalista, de tipo confederal, fue línea rectora de dichas Instrucciones. Quienes tenían que defender la posición oriental fueron: Mateo Vidal, Felipe Cardoso, Marcos Salcedo y Francisco Bruno de Rivarola. A dichos representantes no se les dejó ingresar a la Asamblea, con el argumento que no habían sido elegidos por los Cabildos , como lo disponía la convocatoria, sino por un Congreso provincial, carente de legitimación al efecto. No cabe duda que la razón formal no era la verdadera para disponer el rechazo de estos representantes, sino su orientación institucional federalista.
Las Instrucciones tuvieron una inspiración estadounidense y no francesa. La principal fuente ha sido la obra de Thomás Paine “La independencia de la Costa Firme” (Filadelfia 1811), que tenía traducción al español, y la “Historia consida de los Estados Unidos” de John Mc Culloch, libro que estaba en poder de Artigas.
Las Instrucciones tienen tres ejes de principios fundamentales, a saber:
- Independencia de cada provincia respecto del poder español.
- República, en oposición a las corrientes de tipo monárquicas sostenidas por parte de la dirigencia porteña.
- Federalismo, propuesto en dos etapas: una inicial de tipo confederativa, de tipo ofensiva y defensiva, para luego derivar en una forma organizativa federal.
En detalle las Instrucciones disponen lo siguiente:
- Independencia del poder español;
- Igualdad de las provincias, a partir de la celebración de un pacto al efecto;
- Libertad civil y religiosa, asi como la igualdad de los ciudadanos y de los pueblos;
- Organizar un sistema de gobierno republicano, con división de poderes, independientes entre si;
- Instalación de un sistema de estado federativo, estando a cargo del gobierno central solamente el tratamiento de los negocios con el extranjero, tanto en lo militar como en los asuntos económicos. Sin lugar a duda, la clásica concepción confederativa de Estado;
- Definición de los limites de la provincia oriental, con reivindicación de siete pueblos correspondientes a las misiones;
- Acuerdo de protección recíproca entre las provincias;
- Habilitación de puertos: lo cual implicaba el principio de libre navegación de los ríos interprovinciales;
- Supreción de preferencias en materias arancelarias;
- Autonomía constitucional de cada provincia;
- Autonomía militar de cada provincia, con potestad exclusiva de nombramiento de la oficialidad;
- La capital de la Confederación no debía estar en Buenos Aires: seguramente uno de los temas más irritativos para los porteños;
- Preservar en cada provincia las ventajas de la libertad y mantener un gobierno libre de piedad, justicia, moderación e industria.
Como bien podemos observar los puntos principales del desacuerdo entre orientales y porteños, fueron la reivindicación confederativa artigista, asi como su rechazo de Buenos Aires como futura capital. Para dirigentes centralistas como Alvear, Rivadavia y Sarratea, ese tipo igualación entre la ilustración que recidía en Buenos Aires, con el caudillismo provinciano, era como escribir por adelantado el Facundo de Sarmiento: la civilización no puede convivir en estado de igualdad con la barbarie. Para la dirigencia porteña, Artigas era visto como un anarquista, que no haría otra cosa que favorecer el caos en la naciente nacionalidad argentina.
Concluimos este breve informe con el tratamiento de un tema fundamental a develar. Donde radica la nacionalidad para el pensamiento artiguista: en cada provincia o en el pueblo todo que reside en el nuevo país sudamericano. La pregunta le cabe a la Confederación Suiza. Tampoco le cabe duda que el tema preocupa en España, frente a las reivindicaciones separatistas de Cataluña y del País Vasco. Es que sin soberanía nacional por sobre las autonomías regionales o provinciales, no es posible de hablar de un Estado, sino de una diversidad de estados soberanos.
Asi lo pensaron Jefferson, Madison y Hamilton en el Federalista, y asi lo pensó Alberdi en sus Bases.
Por Humberto Quiroga Lavié
FUENTES PARA REALIZAR ESTA NOTA
En relación con la convocatoria y desenvolvimiento de la Asamblea del año 1813, fueron consultados:
Busaniche, José Luis, Historia Argentina. Ed. Solar. Bs. As. 1969. Segreti, Carlos La Aurora de la Independencia, Memoria de la Patria, T. II Ed. La Bastilla Bs. As. 1980. Ternevasio, Marcela, Gobernar la Revolución. Ed. Siglo Veintiuno. Bs.As. 2007.
En relación con las “Instrucciones de Artigas”, fueron consultados:
Blanco Acevedo, Pablo, El Federalismo de Artigas y la Independencia Nacional. Demicheli Alberto, Origen Federal Argentino. Luna, Felix, Los caudillos (Ed. Alvarez, 1969). Zorrilla de San Martín, La Epopeya de Artigas.

Nací en Buenos Aires. Fue el 10 de noviembre del año 36 del siglo XX. Ese día murió José Hernández, curiosa circunstancia: la tradición ha acompañado mi vida.
Mi padre fue Noé Humberto Quiroga, un ingeniero que pavimentó, a diestra y siniestra, muchos caminos de la querida patria. Mi madre fue Angélica, un ángel simple, que enfermó cuando me ausenté de su lado para estudiar derecho en la ciudad capitalina. Lavié fue su apellido: no dejes de usar el apellido de tu madre pues a ella le debes la vida.
Es por eso que me conocen como Humberto Quiroga Lavié.



Un comentario
QUE BUEN ESTUDIO !!!! MUY COMPLETO! EXCELENTE!