El jardín, un espacio para soñar, inspirarse y meditar

jardines

«Considero que, si alguna vez, algún mortal escuchara la voz de Dios, ocurriría en medio de un jardin durante la puesta del sol…»Frank Frankfort Moore

Los que sabemos apreciar el buen vivir y el reposo del espíritu, encontramos en el jardín un espacio vital para inspirarnos, meditar, soñar, para socializar con familia y amigos o, por el contrario, estar con nosotros mismos, suspendidos en una muda tranquilidad.

La palabra jardín proviene del francés y significa huerto: primitivamente un sector del terreno reservado para cultivar distintas especies vegetales, y que luego fue siendo decorado con fuentes de agua y esculturas. En español, recibe la denominación de «huerto de flor» para diferenciarlo de aquel donde se cultivan las verduras.

Curiosamente, estos jardines o huertos no se construían con fines alimenticios o económicos, sino que se hacían solamente por un gusto estético y recreativo, destinados al reposo. (ver también: Las plantas y su relación con el hombre)

La jardinería

En cuanto a este oficio, es considerado un arte y conforma la práctica de recrear espacios verdes, los cuales son a su vez el complemento ideal para zonas muy pobladas, ya que los rodea brindándoles un ambiente más cálido y acogedor.

Los jardines no solo varían de acuerdo al estilo de cada uno sino también a la diversidad de las plantas del lugar, ya que las especies son diferentes debido a las plantas autóctonas de cada región.

En la actualidad hay muchas personas que se dedican de manera profesional a esta actividad de la jardinería (los llamados paisajistas o arquitectos de jardín). En la antigüedad no existía la palabra paisajismo para denominar esta tarea, sino que recibía el nombre de jardinismo, y su importancia en esta época era grande ya que aquellos que poseían un jardín significaba que tenían un buen poder adquisitivo, debido a que apartaban una parte de sus campos solamente para dedicarlos al placer y al esteticismo.

Los jardines occidentales están basados en las plantas, mientras que los orientales casi no las utilizan.

 


En la actualidad (en Europa más precisamente) tener un jardín es considerado un lujo también, ya que hay una creciente falta de terrenos vírgenes, sobre todo en ciudades y alrededor de ellas. Será por eso, entonces, que un jardín debería estar destinado al arte de embellecer un hogar, de relajar el ambiente y de ayudarnos a soñar. Por eso tomemos un momento dentro de nuestras alocadas vidas y relajemos nuestras almas, mentes y cuerpos en ese espacio verde, que seguramente tenemos, pero que dejamos de lado al vivir tan rápido.

3 respuestas

  1. Después de leer esta nota me dieron ganas de tirarme en el cesped a mirar las nubes! que lindo todo lo que dicen, el tema de los jardines es tan inmenso como espiritual. Saludos

    1. Hola Marta! Honestamente es muy personal. Hay quienes prefieren mucho verde y vegetación en desmedro del espacio, otros buscan un equilibrio entre mobiliario (mesitas, hamacas, reposeras) y espacio. Lo mejor es concentrarse en el uso que le daremos a nuestro rincón verde (¿comer? ¿leer? ¿broncearse? ¿meditar? ¿jugar?) y desde esa utilidad proyectar el espacio y los objetos. Ver fotos en magazines dedicados también es práctico para inspirarse. Saludos y suerte!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *