Notas periodísticas de Mario Vargas Llosa

Notas periodísticas de Mario Vargas Llosa

EL LENGUAJE DE LA PASION (2001)

En este libro Mario Vargas Llosa transcribe una selección de sus notas periodísticas publicadas en El País de Madrid entre los años 1997 y 2000. La serie de notas se denominó “Piedra de toque”. Nosotros realizaremos, de ha corrido, un seguimiento de sus definiciones políticas vinculadas al liberalismo social que Vargas predica.

Reconoce que después de la caída del muro de Berlín, la democracia funciona en muchos países mal, como es el caso de Ucrania, Serbia, Rusia y Polonia.  También en varios países de América Latina. Sostiene que ello es consecuencia de que el votante va a las urnas, cada cierto tiempo, de manera mecánica, despojado de toda substancia y a veces directamente se abstiene de votar.

Coincide con las críticas de Foucault a “los estragos que la desconstrucción en el ejercicio del poder ha generado en la sociedad: por ejemplo el que en nuestros días sea ya poco menos que inconcebible hablar de humanidades”

Sostiene que todas las religiones, incluso el benigno budismo, son dogmáticas y autosuficientes, convencidas de poseer una verdad absoluta y la autoridad moral necesaria para imponerla a los demás, aunque sea mediante baños de sangre. Otra denuncia implacable.

Sostiene que la verdadera ayuda que los países ricos deben ofrecerle al Tercer Mundo, no es la dádiva, por bien intencionada que sea. Porque la realidad es que, en la mayoría de los casos, esa ayuda no va a las manos de los hambrientos, ni de los enfermos devorados por pestes, ni a los campesinos sin semillas, sino a los bolsillos sin fondo de los Mobutus y  los Marcos: es decir de los gobernantes corruptos.

Sostiene que la insatisfacción y disgusto de los pobres con su pobreza es también una energía formidable que, bien canalizada, puede convertirse en un extraordinario motor del desarrollo. Nosotros coincidimos plenamente con esta posición, pero señalamos que debe haber un camino, y que ese camino debe ser “la gestión de calidad en la trabajo productivo”. También en Vargas Llosa, como en tantos otros grandes pensadores de nuestro tiempo, hay ausencia de formación organizacional. Esa es nuestra propuesta a favor del desarrollo productivo libre y plenamente competitivo.

Sostiene que “para vivir la vida como aventura, reformar la sociedad y cambiar el curso de la historia no hace falta suprimir la libertad, atropellar las leyes, instalar un poder abusivo, silenciar las críticas y encarcelar o matar al opositor y al disidente” Y agrega que “mi ruptura con el mesianismo autoritario, no me ha vuelto un homínido fosilizado que llaman “un reaccionario”, sino que sigo recónditamente identificado con esa voluntad de rebeldía y de reforma que, por lo común, se acostumbra reconocer como patrimonio de la izquierda” Este es el Vargas Llosa que estoy tratando de poner a la luz del sol, un día muy luminoso.

Señala que “la riqueza se acumula en pocas manos, y las desigualdades, debido a la falta de mecanismos de redistribución, llegan a ser intolerables”. “En vez de un planeta regado de sociedades abiertas que preveíamos a consecuencia de la desaparición del imperio soviético, asistimos a un horrible espectáculo: la instalación, en nombre del lassez faire, de un capitalismo ladrón o de ladrones, en las antiguas sociedades comunistas”: se está refiriendo a la Rusia actual.

Con motivo de la aparición del Comandante Marcos en la mexicana Chiapas, encabezando un ejército de liberación zapatista, Vargas comenta un lúcido reportaje periodístico de Le Monde y El País y nos dice “Su reportaje traza un retrato inmisericorde de la situación de los indígenas de Chiapas, desde la Colonia, y la terrible marginación y explotación de que han seguido siendo víctimas hasta nuestros días, a consecuencia del sistema económico y político imperante” Clara denuncia de Vargas sobre la triste situación de esos pueblos hermanos latinoamericanos

Critica también Vargas al Obispo de San Cristóbal de las Casas, quien conocía muy bien la realidad de Chiapas, y  que el tal Marcos nunca lideró a los campesinos marginados, sino, por el contrario los hostigaba para que se sumaran a su movimiento, no menos de treinta mil de ellos lo denunciaban, y el Obispo se abstuvo muy bien de denunciar esa realidad. Otra valentía fuerte de Vargas, denunciando en este caso a una jerarquía eclesiástica.

Y sigue Vargas relatando su denuncia, a partir del Festival de Salzburgo, para ello reproduce los retratos de Lucien Freud que engalanan la presentación: “Esos espíritus avisados de la tristeza moral y biliosa que el capitalismo inocula en los bípedos humanos,  han reunido, con su buena voluntad manifiesta, una serie de textos que no ahorran ejemplos y argumentos destinados a probar que aquella sociedad estadounidense de gánster-empresarios, alcohólicos, putañeros y voraces, denunciada por Brecha y Weill en su opera de hace sesenta años, no ha variado en los substancial, aunque las apariencias digan lo contrario, y que, por lo tanto, la moral y la filosofía política que pernean, siguen vigentes”. Banderas de lucha en el discurso de Vargas, para redimir al hombre de su ignominia.

El relato de impugnación y denuncia de Mario Vargas Llosa concluye con lo que le ocurre a Venezuela a partir de 1992. Nos dice Mario: “El paracaidista salió del calabozo a acabar por la vía pacífica y electoral la tarea de demolición del Estado de Derecho, de la sociedad civil y de la libertad que el pueblo venezolano había reconquistado en gesta heroica hace cuarenta años, derrocando  la dictadura de Pérez Jiménez….Como el comandante Hugo Chávez ganó las elecciones presidenciales y acaba de manera abrumadora las convocadas para la Asamblea Constituyente, se argumenta que, aunque sea a regañadientes hay que reconocerle legitimidad democrática. Lo cierto es que la historia de América Latina está llena de dictadores, déspotas y tiranuelos que fueron populares, y que ganaron las elecciones con que se gratifican a sí mismos, para aplicar a la comunidad internacional o para alimentar su propia megalomanía”…. Esto lo escribió Vargas en 1999.  Once años de anticipación de un presente duplicado.

DESAFIOS DE LA LIBERTAD (1994)

Se trata de un libro de carácter periodístico de Vargas Llosa. Es decir una recopilación de múltiples notas por el escritor, en varios medios del mundo. Fue publicado por la Editorial El País-Aguilar, en Madrid.

Curiosamente el comunismo marxista cayó de la mano del dogmatismo e ineficiencia mundialista de los soviéticos. En cambio Vargas Llosa espera que los hombres se conviertan en verdaderos ciudadanos del mundo, como clave para el ejercicio de la libertad. “Los caminos de la libertad de Sartre” no son, evidentemente lo mismo que los “caminos de la libertad” de Mario. Pero que tiene que haber camino, no hay duda. Esos versos de Machado “caminante no hay camino, se hace camino al andar”, evoca un anarquismo que no puede ser la comunión de un hombre de denuncia permanente como lo ha sido Vargas Llosa, según hemos ido encontrando en el desarrollo del presente trabajo. Por no ponerle límites a la libertad de comercio y a la especulación inmobiliaria, durante el Gobierno del Presidente Busch, el capitalismo quedó en puesta de espalda. Sin la plena vigencia de un orden jurídico no autoritario, ejercido con razonabilidad de debido proceso, no es posible predicar ni ejercer la libertad.

La nota “Nacionalismo y utopía” también convoca a la meditación. Si el nacionalismo es una búsqueda de la exclusión del otro, tenemos que coincidir con Mario que los nacionalismos son nefastos y discriminatorios del ser humano como tal. Pero si pertenecer a una nación te otorga identidad y te permite hermanar, para consolidad una familia integrada, unida en la realización de objetivos comunes, como lo precisa nuestra Latino América, nos parece que la “nación en acción” es un instrumento insoslayable para afirmar la libertad humana en el mundo. Lo contrario te muestran unas “multitudes errantes”, como lo ha señalado con lucidez Antonio Negri, que tratan de ingresar e invadir el mundo civilizado en búsqueda de comida, para abandonar su soledad existencial y su falta de dignidad. Sin valores como sistema normativo no hay libertad posible.

Una prueba de lo que estamos diciendo es la nota publicada por Vargas en el diario El País de España, titulada Rinkeby, el 19 de diciembre del 2010. Se trata de un colegio de Estocolmo, que visitó con motivo de recibir su Nobel, y que Mario lo ha calificado “como el espejo de lo que debería ser la sociedad humana”. En ese Colegio, ubicado en una zona pobre de la Capital sueca, conviven niños que hablan 19 idiomas distintos y proceden de un centenar de países. La ejemplaridad del colegio es que permite integrar, desde la niñez, a lenguas diferentes, que expresan historias y naciones distintas, como crisol de un ser humano que pueda, durante su vida, realizar a partir del dialogo, la integración de la cultura, a la búsqueda de la libertad y de la justicia.

EL DIARIO DE IRAK (2003)

Un verdadero desafío constituyó para Vargas haber viajado a Bagdad, para conocer la dura realidad de una guerra, al mismo tiempo vituperada por muchos, y vista como necesaria por otros. Correr peligros, ser testigo de episodios y miserias difíciles de soportar, aceptar privaciones inevitables. Todo para escribir, divulgar lo que ha visto y, no podía faltar, dar testimonio como denunciante del dolor humano.

Nuestro periodista hace visita, investiga, se informa. Un técnico en materia agrícola, que esta sin trabajo, le dice: “Antes odiaba a Sadam Husein y a su organización Baaz, pero ahora odio a los Estados Unidos: no puedo sacar mi automóvil a la calle para que no me lo roben. Y, pregunta Mario, quienes son los actores de esta violencia: Sadam Hussein, cuando fue reelecto en el 2002, soltó a todos los delincuentes comunes: unos treinta mil. También intervienen los comandos de Al Qaeda, e incluso terroristas enviados desde el Irán, representantes de sectores religiosos fundamentalistas. Eso le responden  a Vargas.

Como Vargas no habla el iraní, su traductor es el profesor Bassam. Fue su traductor quien le contó que un día fue convocado para hacer de intérprete con motivo de la visita del Presidente venezolano Hugo Chávez, para entrevistarse con Sadam. En su visita por Bagdad, Vargas buscó bibliotecas, Lo que encontró fueron aulas y bibliotecas saqueadas y carbonizadas, luego del vandalismo que invadió la ciudad cuando cayó el dictador. Eso le pasó al país que dio al mundo la primera recopilación de leyes de la historia: el Código de Hammurabi, que está gravado en piedra, en el Louvre de París. Y ¿Quién gobierna aquí? Pregunta Vargas ¿los norteamericanos? No, los Ali Babás, es decir los ladrones.

Cuando Mario entrevista al Vicepresidente de la Asociación de Prisioneros Libres, Abdul Fattah, éste le asegura que el régimen de Sadam llegó a matar entre cinco y seis millones de personas, es decir el veinte por ciento de la población de Irak. De ser cierto: un genocidio superior al nazi alemán. Todos terminaban gaseados en fosas cavadas por los mismos prisioneros, o enterrados vivos.

Ahora nos encontramos con las denuncias de Vargas. Se ha dicho muchísimas veces que el flamante Nobel es un pro-norteamericano, prácticamente un neo-liberal comprometido con el capitalismo salvaje. Vargas relata que “no ha oído a un solo iraquí, lamentar la caída de Sadam Hussein, “ni siquiera los bombardeos que acabaron con su régimen, pero que, en cambio, todos están indignados, humillados, ofendidos, por la pasividad de las fuerzas norteamericanas ante los saqueos, robos e incendios que han destruido Bagdad y arruinado a cientos de miles de vecinos” Y luego Mario está con el Gobernador Bremen y le pregunta qué opina de esto: “Es verdad, no haber parado los saqueos, fue el peor error que cometimos y nos va a costar billones de dólares reparar esos daños”.  Vargas no oculta nada. Muestra las llagas de los Estados Unidos. Él admira sus aciertos institucionales, pero no sus crasos errores.

Pero lo cierto es que Vargas se opuso, junto a muchos intelectuales y opiniones importantes, a la ocupación de Irak y a instalar la guerra en el país. Y se pregunta “Fue un acierto o error oponerme a la guerra que Estados Unidos decidió unilateralmente, sin el apoyo de la O.N.U., para derrocar a Sadam”.  Reconoce luego que se probó que no había armas de destrucción masiva en Irak. También reconoce que los intereses petroleros no pueden obviarse, menos aun, dejarlos en mano de un régimen totalitario como el de Sadam.

Se pregunta Mario “¿Qué hacer entonces? Trabajar para mantener a Estados Unidos dentro del marco de las Naciones Unidas, de modo que sean estas, en principio, las que asuman la responsabilidad de desarmar a Sadam Hussein, y no la superpotencia mundial, sola, y en contra de la organización que, con todas sus limitaciones y defectos, representa el único orden legal internacional vigente”. De este modo pensamos ha quedado suficientemente aclarado el pensamiento de Vargas Llosa en tema tan complicado.

ISRAEL –PALESTINA. PAZ O GUERRA SANTA  (2005)

Este libro testimonial de Vargas Llosa, escrito en su décimo quinto viaje a Israel, en este caso junto a su hija Morgana, que lo acompañaba como fotógrafa, muestra la valentía de padre e hija, para ingresar en zonas de inmenso peligro, todo para poder denunciar los excesos y violación de los derechos humanos por parte de la derecha israelí.

Reconoce Mario que Israel es “una democracia en el sentido cabal de la palabra para todos los ciudadanos judíos; destaca que en “en ninguna otra sociedad se critica de manera tan constante, y a veces acerba, a los Gobiernos de Israel, como entre los propios israelíes. Pero, señala, que esas excelentes costumbres democráticas se reducen considerablemente y a veces desaparecen por completo, cuando se trata del millón de árabes israelíes que viven en el país. Ese sector social, sostiene, “son ciudadanos discriminados para los que no existen las mismas oportunidades de que gozan los israelíes”.

Señala Vargas Llosa que, aun estando políticamente dividido entre un sector de izquierda y otro de derecha, ambos han coincidido en “apoyar la multiplicación y el ensanchamiento de los asentamientos de colonos en la franja de Gaza, con el convencimiento de que, actuando de ese modo, cumplían la voluntad de Dios”.  Nos dice Mario que “ese proceder abusivo ha sido el mayor obstáculo para un acuerdo de paz”. Lo cierto es que, nos indica, siempre lo han proclamado de palabra pero lo han desmentido en los hechos.

Resulta muy interesante el resumen histórico del conflicto palestino-israelí que nos invita realizar Vargas Llosa. Luego de la recordada Guerra de los Seis Días, en 1967, se firmaron los Acuerdos de Camp David en 1978, con la firma Menache Beguin por Israel, Anwar el-Sadat, por Egipto, y el Presidente de USA Jimmy Carter. El tratado firmaba la paz entre Israel y Egipto. El propósito era extender ese acuerdo al resto del mundo árabe-palestino.

Las otras personas con quien se entrevista Vargas le responden de diferente forma: Unos le dicen: “Se trata de una concesión táctica”. Es decir, una decisión transitoria, que no se piensa cumplir. Otros, en cambio le contestan: “Se trata de una pantomima”. Como veremos más adelante, el muro que se construye en la franja de Gaza, se continúa levantando. De modo tal que, la verdad parece tenerla la primera respuesta: son más importantes los hechos que las palabras.

Realizaremos un desgarrante viaje a Bilin, de la mano de Vargas Llosa. Bilin es la ciudad donde existen asentamientos de colonos israelíes, y donde Sharon dispuso la construcción de un muro para aislar dichos asentamientos de los pueblos palestinos. Lo primero que se entera Mario es que los israelíes disponen la demolición de casas de palestinos, con argumentos burocráticos de que no están autorizadas: por eso los propietarios no son indemnizados. Los pacifistas ayudan a volverlas a construir, y hasta cinco veces son vueltas a derrumbar. Se busca cortar la continuidad territorial de Palestina, frente al temor de que haya más árabes que judíos en Israel.

El fatídico muro, nos sigue ilustrando Mario, condena a muchas poblaciones, como Belén y Kalkilia, a que se agraven los índices de desocupación. Son más de cien mil los palestinos que quedarán incomunicados. Se castiga a pueblos inocentes por el accionar criminales fanáticos, como lo son los suicidas. Por eso Vargas no se extraña que haya comenzado un movimiento social de protesta por parte de pacifistas, tanto palestinos como israelíes, a los cuales se sumó el valiente periodista y literato Vargas Llosa, junto con su hija Morgana y su novio. Se inició en Bilin, pueblo de mil setecientos habitantes, precisamente donde se comenzó la construcción del muro, con las nefastas consecuencias sociales y económicas que ya hemos ido señalando.

Un soldado judío, después de haber perseguido al pueblo palestino le da el siguiente testimonio a Vargas. “No soy un pacifista, tampoco un político. Pero lo que hacen los colonos aquí es una distorsión total de mi religión. Sólo queremos abrir los ojos del gran público….Las torturas, los asesinatos, los abusos que se cometen a diario, son la fuente de todos los problemas”.

El relato de Vargas me permite hacer un poco de historia, tan importante siempre cuando de Israel se trata. Lo concreto es que, si como ya lo señalamos, en el tema de los asentamientos no ha habido diferencias entre la derecha y la izquierda de Israel, resulta claro que el histórico principio del Canciller argentino Florencio Varela, luego de la victoria de la guerra del Paraguay por parte de la Triple Alianza, según el cual “la victoria no da derechos”, para los israelíes no es así: la victoria de Israel, da derechos. En efecto, luego de la guerra que enfrentó a Israel con los estados árabes, en 1949,  no solamente recuperó sus propios territorios, ocupados transitoriamente por los árabes, sino que incrementó, a partir de 1967, en un 50% los mismos, desalojando pueblos palestinos. Lo único que pudo invocar Israel son los derechos que otorga el hecho (no el derecho) de la victoria.

El pluralismo liberal de Vargas lo lleva a dialogar con creyentes militantes de ambos bandos en esta contienda. Se encuentra primero en el asentamiento israelí Mizpeh Jericó, que tiene unas 300 familias. Allí dialoga con Ezequiel y Odeya, quienes le dicen “que la meta de los judíos es reconstruir el país que perdimos…porque esa tierra nos la dio Dios”. Ellos se han solidarizado con los 21 asentamientos que ordenó desalojar Sharon. “Sacar a los judíos de Gaza no va a resolver ningún problema, más bien los multiplicará”, le manifestó esa familia a Mario. Ezequiel agrega algo más “La idea de que haya dos estados aquí en Israel, va contra la Torah, y es tan sacrílega como encender fuego en Shabbas…los árabes pueden quedarse aquí para trabajar para nosotros…”.

Cuando Vargas les dice que él ha hablado con distintos sectores y les ha propuesto como solución crear un Estado laico, binacional, donde judíos y musulmanes coexistieran y se mezclaran, le contestan, con compasión “Ese es un sueño imposible”, con una risita sarcástica.

Los referidos “campos de refugiados”, son verdaderas ratoneras humanas: con hacinamiento, suciedad, altos de basura en las calles, ratas, falta de luz, de agua corriente, de desagües, proliferación de criaturas descalzas, con multitud de viviendas a medio hacer. Mario agrega que el paro en Gaza alcanza el 70%  de la población. Creo que la descripción es suficiente.

Vargas entrevistó al Doctor Haidar Abd al Shafi, considerado como el padre del nacionalismo palestino. Le preguntó si él consideraba como posible que alguna vez “se cerrara el abismo emocional que separa hoy a judíos y árabes”. La respuesta fue “es perfectamente posible”. Con un gran “olfato”, nos relata Mario, es uno de los escasos palestinos que apoya la partición de Palestina en dos estados independientes, decretada por la ONU en 1947, y a urgido a sus compatriotas a acatarla.  Haidar Abd le dijo que no confiaba en líderes carismáticos como Arafat: “la paz será inmediata si Israel acepta volver a los límites de 1967: esto nos dejaría con apenas la cuarta parte de Palestina, ¿qué más podemos aceptar?”

Otro informe que nos trae Vargas, proviene de Yasser Abed Rabbo, dirigente de la Organización de Liberación Palestina. Para avanzar basta, según él, llevar adelante el acuerdo que él firmó en Ginebra con Yossi Beilin, por Israel, el año 2003. También le dice a Mario que él participo en las negociaciones del año 2000 en Camp David, que fueran convocadas por el Presidente Clinton. Desgraciadamente fueron rechazadas por Arafat. Según Yossi, en el caso hubo cierta improvisación, lo cual no ocurrió en el intento de Yaba, pero se llegó a esa instancia tarde. El mensaje que deja Vargas no es tan desalentador: vemos que es cuestión de tiempo. Si los acuerdos se logran sería una gran noticia para la humanidad.

Vargas en su capítulo sobre “los justos” nos indica que los de izquierda siguen a Weber, en la alternativa de la “ética de los principios”, desentendiéndose de la “ética de la responsabilidad. Arafat no aceptó los acuerdos de Oslo, los más favorables que podía ofrecerle Israel en términos de recuperación territorial y de administración compartida de Jerusalén. Se comportó pensando más en sus intereses políticos, para no perder el poder, que en el interés del pueblo palestino. Ese endurecimiento de los palestinos favoreció el triunfo de un fundamentalista de derecha, como Sharon, en Israel.

Por último Vargas relata su encuentro con el historiador Ilan Pappe, a quien él considera como el israelí que ha ido más lejos en su inconformidad con los gobiernos de su país en relación con la cuestión de Oriente Próximo. Sostiene que la guerra donde nació Israel, en 1948, fue una verdadera limpieza étnica de musulmanes, para ganar territorios a favor de Israel. Dice que su país tiene la obligación de admitir haber cometido ese despojo y debe reconocerles  a los palestinos su derecho al retorno. Recuerda que fueron setenta y cinco mil los árabes los expulsados el referido año. El historiador Pappe, relata Mario, sostiene que la evacuación de Gaza, autorizada por Sharon, no tendrá trascendencia, porque esos asentamientos son nada, al lado de los centenares de asentamientos existentes en Cisjordania; que Sharon no tiene ningún interés de desocupar. Como se ve su crítica al sionismo es frontal.  Sostiene, como lo hace Vargas Llosa, que hay que predicar entre el sionismo de izquierda para convencerlos de que la gran solución es la instalación de un Estado único binacional de carácter laico, en el cual judíos y árabes sean ciudadanos con los mismos derechos y deberes: esa es la posición de Vargas Llosa, precisamente.

Vargas Llosa culmina este valioso libro con una severa crítica de su siempre admirado pueblo y gobierno Americano. Considera que se trata de “un bárbaro anacronismo el mantenimiento de la pena de muerte que se práctica en muchos de los Estados miembros de USA; lo mismo dice en relación con la intolerancia y violencia implícita  en el fundamentalismo cristiano, de quienes que no vacilan en utilizar el terror contra las clínicas  y médicos que practican el aborto; también la supervivencia de focos urbanos de miseria enquistados en un contorno de riqueza desmesurada. Se trata de ese Vargas Llosa denunciante, que hemos buscado develar en este libro, para conocer su verdadera posición política, no la de la falsa imagen, aunque esté acompañada de su gran prestigio como escritor.

CONTRA VIENTO Y MAREA (1962 A 1983)

Las notas periodísticas que se sintetizan a continuación, han sido publicadas en el libro de Vargas Llosa “Contra viento y marea” (1962 a 1983). En todos los casos se trata de notas con compromiso testimonial, que implican denuncias. No importa que el escritor haya cambiado de orientación política, como consecuencia de su libertad de pensamiento, así como de su capacidad de reflexión a favor del cambio, para lograr siempre justicia social, pero a partir del respeto de la libertad individual.

1. EN CUBA, PAIS SITIADO (noviembre de 1962)

El periodista Vargas Llosa viaja a Cuba a cubrir el tema del bloqueo de los Estados Unidos a la Isla. Tanto al ingreso como a la salida de ese país, Vargas sufrió un largo interrogatorio por parte de la policía mexicana. Luego la visita lo sorprende por el orden y organización de ese pueblo, para afrontar los costos materiales y morales del bloqueo. Mientras los jóvenes iban al frente de combate o a puestos estratégicos, sus padres cubrían el trabajo productivo, para sostener la economía del país. Toda esa actividad se hacía al son de la música y de los tamboriles, tanto que el Ministro de Industria, el comandante Che Guevara, dijo “Esta es una revolución con pachanga”.

Un verdadero testimonio de valentía el de Vargas Llosa al haber realizado esta nota periodística.

2. CRONICA DE LA REVOLUCION (noviembre de 1962)

En esta nota Vargas reitera la posición anterior. Vuelve a París convencido que la revolución en Cuba está sólidamente establecida. Fidel Castro era aclamado por el pueblo, cada vez que aparecía en público. Destaca Vargas que si bien el partido único era una severa limitación a la libertad política, la elección de candidatos se hacía con mucho esmero para que fuera lo más representativa posible del sentir de la población. También destaca que había actividades culturales muy importantes, con la presencia de artistas de todas las orientaciones políticas, como lo eran Alejo Carpentier, Wilfredo Lam, Ambrosio Fornet, Edmundo Desnoees y Jaime Sarusky.

3. HOMENAJE A JAVIER HERAUD (mayo de 1963)

Vargas le rinde homenaje al talentoso escritor peruano Javier Heraud, asesinado por la policía en la selva amazónica, y arrojado a la fosa común por los propios homicidas. Se trataba de lo que el poeta Miguel Hernández otro mártir de la cultura, supo calificar como “el apogeo del horror”.

4. LOS OTROS CONTRA SARTRE (Junio de 1964)

¿Qué significa la literatura en un mundo que tiene hambre?, le pregunta Sartre a una periodista. Y agrega: “el escritor debe alinearse junto al mayor número, estar del lado de los dos mil millones de hambrientos. Si no lo hace será un servidor de la clase privilegiada…” Es decir que para Sartre los escritores deben dejar de escribir para ir a lucha contra la dominación.  En “Les situaciones II”, hace veinte años, recuerda Vargas, Sartre opinaba distinto

Y Sartre insiste “He visto morir de hambre a unos niños. Frente a un niño que se muere, La Nausea es algo sin valor”. Entonces Vargas trae a cuento una reflexión de Claude Simon: “Si un novelista negro renuncia a escribir los libros que lleva dentro para enseñar el alfabeto a los escolares de Guinea ¿Qué leerán estos más tarde, si el único que podía escribirlos en su lengua no lo hizo? ¿Traducciones de Sartre?”

5. EN TORNO A LOS MISERABLES (setiembre de 1964)

“Las columnas insurgentes (que utiliza Víctor Hugo para movilizar a la sociedad)  ocupan la plaza Royale, invaden su propia casa, y mientras hombres armados, oliendo a pólvora y a sangre, merodean entre sus papeles y se admiran ante la brújula de Cristóbal Colón que adorna su biblioteca,  el mismo Víctor Hugo recorre la barricadas del Temple, gestionando una tregua entre los combatientes, sin que nadie,  ni el autor, lo sepa, de la violencia y el desorden que estremecen a la ciudad….” Esto es lo que va anotando Mario en su redacción periodística.

Y agrega Vargas: “Uno queda perplejo contemplando esa montaña de cartas de lectores que, de todos los lugares del mundo, recibió Víctor Hugo en la Isla del Atlántico donde estaba exiliado. Su fama era tal, que algún sobre lleva como sola dirección: Víctor Hugo, Océano”.

6. HEMINGWAY: ¿UN HOMBRE DE ACCION? (setiembre de 1964)

La biografía de Hemingway lo muestra como un hombre de acción: viajes, violencias, aventuras y, a ratos, entre una borrachera y un safari, la literatura. El escritor disipa toda confusión posible en su libro “A moveable feast”. La bohemia puede ser una experiencia útil, a condición de ser un jinete avezado que no deja que se desboque su potro.

El escritor iba a los cafés, es cierto, pero ocurre que ellos eran su escritorio: en esas mesas de falso mármol, en las terrazas que miran al Luxemburgo, no soñaba con las musarañas…escribía sus primeros libros de cuentos y corregía los capítulos de “The Sun also rises”.

A Hemingway le gustan las carreras de caballos. Ese mundo le suministra materiales de trabajo. Porque la literatura es una pasión y la pasión es excluyente. Él se encuentra en un café junto a una muchacha y piensa “Me perteneces, y también me pertenece París, pero yo pertenezco a este cuaderno y a este lápiz”.

7. SARTRE Y EL NOBEL (octubre de 1964)

La Academia Sueca concede el Premio Nobel a Sartre y este lo rechaza. La repercusión periodística es inmediata. Muchos medios sostienen que las ideas del ensayista han caducado, que sus ficciones son cadáveres. El psiquiatra Quentin Ritzan sostiene que Sartre es “un delincuente del espíritu”, y que rechazó el Nobel a partir de una fijación infantil que lo convirtió en perpetuo refractario. Que Sartre habría “descubierto su fealdad antes que la fealdad del mundo, lo cual desarrolló su odio contra la naturaleza, la procreación y la sexualidad”.

Vargas recuerda que en Le Figaró Litteraire, Jean Francois Revel afirma que el rechazo del Nobel ha demostrado las dudas profundas que le inspira su propia obra. También recuerda que en la “Crítica de la razón dialéctica”, Sartre, al mismo tiempo que proclama al marxismo como “la filosofía de nuestro tiempo”, señala que desde la muerte de Lenin, el marxismo se ha esterilizado, convirtiéndose en un idealismo voluntarista, en la aplicación mecánica de ciertos esquemas a la realidad”.

8. MEMORIAS DE UNA JOVEN INFORMAL (octubre de 1964)

Violette Leduc escribe un libro terrible: “La bastarda”, que no es otra cosa que la historia de su autora. Su madre era una criada, fue violada por su patrón y despedida, estando embarazada. Cuando Violette era pequeña robaba para llevar alimentos a su madre. Para vengarse de su vida, Violette decide amar solamente a homosexuales o impotentes.

Vargas nos cuenta que Violette escribió “La asfixia”, su primera novela, que comienza de este modo: “Mi madre jamás me dio la mano”. El periodista añade que Violette pertenece a esa estirpe de escritores que “crean a costa de su inmolación”

Simone de Beauvoir le hace el prólogo a “La bastarda” y allí sostiene que “Violette Leduc habla de sí misma, con una sinceridad intrépida, como si nadie la escuchara”.

9. UNA MUERTE MUY DULCE (noviembre de 1964)

Se trata del relato de cómo murió la madre de Simone de Beauvoir. En una nota en Les Temps Modernes,  Simone discute el tema acerca de que la filosofía y la literatura son incompatibles. Su aporte en tal sentido lo presenta en “Los Mandarines”, quizás su libro máximo, la novela existencialista por excelencia.

Une mort si doulce parece ser, nos lo indica Mario, una prolongación de las memorias de Simone, volcadas en “Los Mandarines. Muchos la han criticado por volcar como materia de su literatura algo tan íntimo. Pero Vargas ya es luz, aun siendo un joven periodista, y contesta: “Todos, realistas o fantásticos, ensayistas o dramáticos, poetas o novelistas, construyen sus ficciones con la única materia prima de que disponen: su experiencia”. Algo como decir que cada escritor o poeta vuelca su vida en su obra.

10. EN TORNO A UN DICTADOR Y AL LIBRO DE UN AMIGO (diciembre de 1964)

Esta nota es una añoranza de juventud de Mario. En Miraflores creció la amistad con Luis Loayza, durante la dictadura de Odría. Mario necesita espiritualmente unas líneas sobre la novela de Luis “Una piel de serpiente”. Han pasado diez años y parece un siglo. En ese tiempo soñaban con vivir a pan y agua, organizar un taller literario, publicarían libros. Ahora Loayza está en Nueva York y Mario en París. Nunca se olvidarán, mucho menos en ese “momento particularmente triste de la historia peruana”.

11. CAMUS Y LA LITERATURA (enero de 1965)

Vargas tiene delante de él  la segunda parte de los “Los Carnets” de Camus. Allí lee: “He elegido la creación para escapar al crimen…La belleza, que ayuda a vivir, también ayuda a morir”. Entonces llega a la conclusión que “pocos autores han establecido una oposición tan categórica entre razón y belleza”, como lo ha hecho Camus.

Sigue leyendo a Camus, Mario: “…Hay en mí una anarquía, un horrible desorden. Crear me significa morir mil veces, ya que crear es buscar un orden y todo mi ser es hostil al orden”. Y nuestro Nobel llega a la conclusión que “los materiales anotados por Camus valen, no por su significación social, histórica, metafísica o moral, sino por su excepcionalidad pintoresca: un campesino en medio de una prédica que arrancó lagrimas a todos los fieles, permaneció indiferente. Y a las gentes que le reprochaban su frialdad, les explicó que no era de la parroquia”.

12. SARTRE Y EL MARXISMO (marzo de 1965)

Se produce la escisión de la Yugoeslavia de Tito de la URSS, y entonces Sartre se pronuncia: “La existencia de una Yugoeslavia socialista, independiente del Kremlin, obrará en el interior de las conciencias de nuestros militantes comunistas, haciéndoles descubrir su subjetividad”. Y ello los llevaría a repensar el marxismo, a dinamizarlo, a liberarlo de la parálisis mecanicista en que había caído por culpa del dogmatismo.

Sartre describe con lujo de detalles esa otra violencia, solapada y constante, que no muestra la cara y sin embargo también mata y destruye, y que tiene, como una hidra, mil cabezas: analfabetismo, desempleo, desnutrición, miseria. Mario hace la nota a partir de la lectura de “Los comunistas y la paz” de Sartre: allí se señala “la diferenciación histórica y social de los conceptos de clase y de masa. La primera es dinámica y se constituye mediante vínculos activos y concretos, en tanto que la segunda es estática”.

13. TOMA DE POSICION (julio de 1965)

Mario Vargas Llosa firma un manifiesto junto a otros compatriotas, donde “se aprueba la lucha armada iniciada por el MIR y condena a la prensa interesada que desvirtúa el carácter nacionalista y reivindicatorio de las guerrillas”.

En ese manifiesto también se sostiene que “el movimiento de guerrillas que ha estallado en la sierra peruana, no constituye un fenómeno importado, aberrante o ajeno a nuestra realidad, sino que es la consecuencia natural de una situación secular, que se caracteriza por la miseria, la injusticia, la explotación, el inmovilismo y el abandono en nuestros gobernantes han mantenido siempre al país”.

Y se agrega que “150 años de vida republicana nos han enseñando que el poder lo han detentado alternativamente dictaduras militares o representantes civiles de la oligarquía”.

14. EN UN PUEBLO NORMANDO RECORDANDO A PAUL ESCOBAR (mayo de 1981).

Esta nota periodística de Mario Vargas Llosa es un homenaje de Paul Escobar, quien fuera su  profesor, muerto en un encuentro con el Ejército  peruano, en Mesa Pelada, en ese año de 1965. Paul Escobar pertenecía a la guerrilla del MIR, comandada por Luis de la Puente. La nota no fue aceptada en el Expreso de Lima, pero fue publicada en el Comercio de Lima en 1981.

15. UNA INSURRECCION PERMANENTE (marzo de 1966)

Los escritores Andrei Siniavski y Yuli Daniel fueron severamente castigados en Moscú por el régimen soviético. Ello determina que Vargas escriba esta nota donde sostiene “Los escritores que creemos en el socialismo y que nos consideramos amigos de la URSS, debemos ser los primeros en protestar, con las palabras más enérgicas, por el enjuiciamiento de Siniavski y Daniel. Ello nos provoca estupor y nuestra cólera.

Mario agrega: “Al pan pan, y al vino vino, o el socialismo decide suprimir para siempre esa facultad humana que es la creación artística y eliminar de una vez por todas a ese espécimen social que se llama escritor, o admite la literatura en su seno y, en ese caso, no tiene más remedio que aceptar un perpetuo torrente de ironías, sátiras y críticas, que irán de lo adjetivo a lo sustantivo, de lo pasajero a lo permanente, de las superestructuras a la estructura, del vértice a la base de la pirámide social”

16. LOS SECUESTRADOS DE SARTRE (noviembre de 1965)

Con motivo de la guerra de liberación argelina, de su sometimiento al colonialismo francés, se produjeron episodios de violencia contra los franceses y demás europeos que residían en Argelia, cuyas consecuencias más deplorables fueron la tortura y el secuestro de personas.

Con tal motivo Jean Paul Sartre escribió un guión cinematográfico que tituló “Los secuestrados de Altona”, que fuera llevada al teatro bajo la dirección de Francois Perier. Pero la obra fue curiosamente realizada como si los hechos hubieran ocurrido en Alemania, quizás para evitar que el impacto de la fuerza argumental de Sartre en la sociedad francesa, no agravara la confrontación entre los pueblos involucrados. Cabe destacar que Vargas Llosa, en su nota, sostiene que “Los secuestrados de Altona” es “una de las creaciones literarias de Sartre  que merece con más justicia el nombre de tal, porque en ella unos personajes y una acción se bastan a sí mismos, al margen de las abstractas nociones de responsabilidad compartida y de culpa que se quieren materializar.

17. SEBASTIAN SALAZAR BONDY Y LA VOCACION DEL ESCRITOR EN EL PERU (abril de 1966)

La muerte del escritor y poeta peruano Sebastián Salazar Bondy, hombre de talento y personalidad, llevó a Vargas Llosa a rendirle un sentido homenaje en una larga nota. Se fue del Perú no soportando la falta de libertad que sufría en su patria, radicándose en Buenos Aires. No podía continuar en Lima habiéndose proclamado socialista, porque ello solo era motivo de persecución y espanto: lo afirma Mario.

Sostiene Vargas que en una primera etapa Salazar Bondy defendió la necesidad de una literatura americana, de lo cual da testimonio este bello verso: “doblo la cabeza sobre América dura y hostil / sobre su oro y sus cadáveres, y retorno / del viaje que hice”.  Este poema forma parte de su libro “Los ojos del prodigo”, que consolida la nueva posición del poeta. Ya no soporta el destierro y quiere “librarse de él mediante un regreso figurado al hogar, a la tierra ausentes”.

18. UNA VISITA A KARL MARX (noviembre de 1966).

Sostiene Vargas que cuesta trabajo imaginar el aspecto que tendría en 1850, Dean Street en Londres, la peor, la más barata de la ciudad. Allí se radicó durante seis años la empobrecida familia de Kart Marx. Mario recorre la calle que mantiene su numeración antigua, identifica la casa, pero solo puede husmear desde fuera la posible sala donde vivieron los Marx.

Relata Vargas las penurias de esa familia: expulsados de Alemania, refugiados en Bruselas y,  desde allí, remitidos a Francia. Jenny Marx fue detenida por vagabunda. Luego todos fueron deportados a Londres. Allí, hasta que se les terminó el dinero vivieron en un departamento amueblado en Camberwell, luego recalaron en la referida Dean Street. La pobreza desbastó a la familia, no solamente por deudas y embargos, sino dos hijos murieron por insuficiencia de atención médica. Durante muchos meses su único alimento fueron pan y papas. En ese estado de miseria un día llegó la policía y arresto a Karl, acusado de ladrón. En 1855 el hijo varón sobreviviente, también murió. La ayuda vino por parte de Engels, quien se radicó en el barrio industrial de Manchester.

A partir de ese momento la producción intelectual de Marx se incrementó, trabajando diariamente en el Museo Británico. Escribió “La lucha de clases en Francia” y después “El 18 Brumario de Luis Bonaparte”. Luego comenzó sus notas para escribir “El Capital”. Resulta interesante y anecdótico que haya escrito para sus hijos una historia sobre un personaje llamado Hans Rockle, que los entretenía: “tenía una tienda mágica, pero andaba sin un centavo en su bolsillo”.

19. LAS BELLAS IMÁGENES DE SIMONE DE BEAUVOIR (febrero de 1967)

Expresa Vargas que “Los Mandarines” es el canto del cisne de Simon de Beauvoir, donde ella defiende los ideales generosos de la Resistencia. Es también testigo de la ruptura entre Sartre y Camus, que debilita a Les Temps Modernes y a los grandes narradores existencialistas.

Indica Mario que Simona publica trece años después “Les belles images”, donde ella hace una gran denuncia sobre la alienación de la mujer en la sociedad de consumo moderna, su despersonalización, su sutil mudanza en robot.

20. LA CENSURA EN LA URSS Y ALEXANDER SOLZHENITSIN (Londres 1967)

Informa Vargas que ochenta y dos escritores soviéticos han firmado un manifiesto pidiendo un debate público sobre el manifiesto de Solzhenitsin. Ese mensaje “es una exposición minuciosa de los estragos que causa la censura en la URSS. Agrega que “una literatura no puede desarrollarse dentro de las categorías lo permitido y lo prohibido”. Sostiene el escritor censurado que su novela “El primer círculo”, le fue arrebatada por el servicio de seguridad de la URSS, y que, además, le fueron confiscados sus archivos literarios de 15 o 20 años. Estuvo detenido exiliado y detenido once años por haber criticado a Stalin. Luego le prohibieron publicar dos libros escritos más adelante: “La jornada de Ivan Denissovich” y “La casa de Matriona”.

Mario concluye su nota diciendo: “Siempre será difícil hacer entender a los funcionarios y políticos, de cualquier país y sistema, que la censura, aun la mínima, es para la literatura un veneno mortal” Y agrega que es lo mismo que ha hecho la Iglesia Católica durante siglos.

21. LA LITERATURA ES FUEGO (agosto de 1967)

Esta nota de Vargas Llosa es un homenaje al olvidado Rómulo Gallegos, un escritor y poeta venezolano, a quien recordó cuando Mario recibió el Premio Rómulo Gallegos. En su presentación el premiado recordó al escritor peruano Oquendo de Amat, quien también recibiera la misma distinción, así como a la gran generación de literatos de su patria de ese tiempo.

No ha desaprovechado Vargas esta nota para presentar su permanente foja denunciante. “La realidad americana ofrece al escritor un verdadero festín de razones para ser un insumiso y vivir descontento: sociedades donde la injusticia es la ley; paraísos de ignorancia, de explotación, de desigualdades cegadoras de miseria, de alienación económica, cultural y moral, nuestras tierras tumultuosas nos suministran materiales ejemplares para mostrar en ficción….que la realidad está mal hecha, que la vida debe cambiar”.

22. CARTA AL VOCERO DEL PARTIDO COMUNISTA PERUANO (agosto de 1967)

En esta carta Vargas le recuerda al Vocero que él “ambicionaba el socialismo para mi país; y que el régimen socialista, cuando se instale en el Perú, admita la libertad de prensa y la oposición política organizada”. Gran definición en dos palabras.

23. UN CASO DE CENSURA EN GRAN BRETAÑA (Londres, 1967)

Sostiene Vargas que un editor ingles fue acusado, en su país, en 1960, por ha cometido uno de los delitos previsto en la ley que combate a la pornografía. Afortunadamente fue absuelto. Pero siete años más tarde, en un caso semejante, la novela “Last exit to Brooklyn”, del norteamericano Hubert Selby, mereció condena del Jurado, prohibición de circulación y multa a sus editores.

Por supuesto que la posición de Vargas es severamente crítica, con invocación de que siempre debe primar la libertad en el ejercicio del arte, y de prensa, agregaríamos nosotros. También agregamos que, en la Argentina, a la luz de la legislación vigente, la libertad de prensa solamente puede ser limitada, con secuestro de la edición si media la comisión de un delito: la apología del delito o una calumnia o injuria, que son delitos de acción o instancias privadas.

24. LITERATURA Y EXILIO (Londres, enero de 1968)

Vargas se hace cargo del tema de porque los escritores latinoamericanos se van de sus países para escribir en el extranjero. Las respuestas pueden ser múltiples, pero él recuerda que no solamente nuestros contemporáneos lo han hecho, sino el venezolano Andrés Bello, el argentino Sarmiento y el cubano José Martí. Nosotros podemos agregar el caso de nuestro Alberdi, y, es cierto que fragmentariamente, Esteban Echeverría y nada menos que José Hernández, quien empezó su Martín Fierro en Brasil.

¿Hay reproche moral que hacerles? se pregunta Mario. No parece que pueda haberlo en semejante liberal, para quien el hombre es ciudadano del mundo. Claro que él estaba escribiendo esta nota en 1968: pero aun así, no existe reproche alguno.

25. LUZBEL, EUROPA Y OTRAS CONSPIRACIONES (Londres, abril de 1970)

Vargas dedica esta nota a comentar la obra publicada en la Revista Marcha, de Montevideo, del escritor, periodista y crítico literario Oscar Collazos. La nota es compleja y la dejamos al criterio interpretativo de los lectores.

26. EL SOCIALISMO Y LOS TANQUES (agosto de 1970)

Esta nota de Vargas se dedica a criticar la intervención de la URSS en Checoeslovaquia, considerando que “se ha tratado de una agresión de carácter imperial que constituye una deshonra para la patria de Lenin, una estupidez política de dimensiones vertiginosas y un daño irreparable para la causa del socialismo en el mundo”. Agrega que “el envío de tanques soviéticos a Praga…es tan condenable como el envío de infantes de marina norteamericanos a Santo Domingo”.

27. CARTA A HAYDEE SANTAMARIA (5 abril de 1971)

La destinataria de esta carta de Vargas es la Directora del Comité a cargo de la revista de la Casa de las Américas de Cuba. Vargas es miembro de ese Comité y a esa función renuncia. Fundamenta su renuncia porque Fidel Castro ha fustigado a los escritores latinoamericanos que viven en Europa…  Se trata del Vargas que se va despegando en forma paulatina y bien fundamentada.

28. CARTA A FIDEL CASTRO

Se trata de una carta manifiesto, firmada por numerosos escritores, como consecuencia que el gobierno de Fidel Castro forzó al escritor Heriberto Padilla a retractarse de las críticas a su gobierno que lo mandó a la cárcel, para de ese modo ponerlo en libertad. En el texto se manifiesta que “es un deber comunicarle nuestra vergüenza y nuestra cólera por el lastimoso texto de la confesión que ha firmado Heriberto Padilla, obtenido mediante métodos que son la negación de la legalidad y la Justicia revolucionaria”.

29. REIVINDICACION DEL CONDE DON JULIAN O EL CRIMEN PASIONAL (julio de 1971)

Sostiene Vargas en esta nota que “hay que desconfiar de los novelistas que hablan bien de su país: el patriotismo, virtud fecunda para militares y funcionarios, suele ser pobre literalmente”. La literatura debe ser expresión de descontento, agrega.

Por eso Vargas elogia la novela de Juan Goytisolo “Reivindicación del Conde don Julián”, que impugna explícitamente al régimen de gobierno español. “La novela –nos dice-  haría las delicias de la censura española, pues su tema obsesivo es la abominación de España”. Sin embargo también hay crítica a Goytisolo, en este caso, por parte de Mario: porque “no se trata de una crítica constructiva, sino únicamente destructiva: el escritor “solo quiere injuriar, agredir, desahogar una ira convulsiva contra su país”. Ecuánime y objetiva posición la de Vargas Llosa.

30. EL REGRESO DE SATAN (junio de 1972)

El escritor y crítico literario uruguayo Ángel Rama, cuando comentó “Historia de un deicidio” de Vargas Llosa, se animó a sostener que las opiniones de Mario, en esa obra, constituían un regreso a la teología. Esto llevó a la réplica por parte de Vargas en estos términos: “Para cualquier lector de buena fe, debería resultar claro que “los demonios” de mi ensayo, no son los sulfurosos personajes de cola flamígera y tridente de los Evangelios, sino criaturas estrictamente humanas…”. La respuesta nos parece suficiente, pero debemos destacar que en pocas palabras Vargas ha formulado una denuncia muy fuerte contra la Iglesia. El lector puede completarla con su lectura integral. (Junio  de 1972).

31. RESURRECCION DE BELCEBU O LA DISIDENCIA CREADORA

Continuando con la nota anterior Vargas señala que “quizá tranquilice a Rama saber que, en lo que respecta a la poesía y al teatro, mis ideas no son idénticas que en lo que concierne a la novela “ha desempeñado un rol principalísimo ese factor de negación, de cuestionamiento radical de insatisfacción contra la realidad que yo creo es el pulso más intimo de la vocación del novelista y de las ficciones que genera”. Pareciera que Mario encuentra en la poesía un mayor conformismo, como en Virgilio, cuando busca el “acuerdo de un hombre con el mundo, ha exaltado lo establecido y testimoniado sobre la felicidad y la armonía de la vida”.  No encontramos que esta haya sido la función de nuestro Esteban Echeverría, cuando escribiera “El Matadero” y “La Cautiva”, como instrumentos activos del cambio social, frente a la opresión de Juan Manuel de Rosas, lo cual lo obligó a exiliarse a Montevideo, para morir empobrecido a los cuarenta años.

32. UN FRANCOTIRADOR TRANQUILO (octubre de 1974)

Vargas comenta el libro “Persona non grata” del escritor Jorge Edwards, de quien se hizo amigo, a partir de sus coincidencias con la revolución cubana. Sostiene que ese libro lo ha conmovido de una manera particular: nunca antes de la revolución cubana sentí un entusiasmo y una solidaridad tan fuertes por un hecho político, y duda que lo sienta en el futuro. Dice Vargas que estuvo en Cuba cinco veces y en cada una de ellas, progresivamente, fui notando que esa compatibilidad era cada vez más precaria y, aunque me negaba, como a muchos a verlo, cada vez la dolorosa verdad se iba imponiendo al ojear la prensa de puros comunicados, en el monolítico granítico de la información…”

“Contra viento y marea” se va constituyendo en la prueba documental de cómo y porque fue variando la posición política de Vargas, frente al marxismo.

33. CARETAS, OIGA Y UNOS JOVENES AMABLES.  (Octubre de 1974)

La Oficina de Investigaciones del Perú visita las casas comerciales que ponen avisos en las revistas Oiga y Caretas, de orientación de izquierda. Nos informa Varga que luego de la visita le dicen al dueño del local que “el Gobierno estima incomprensible y francamente inamistoso, que la firma indicada de publicidad a órganos hostiles al régimen”, que no es otro que el que responde al Presidente Velazco Alvarado, un hombre de izquierda vergonzante, no cabe duda….”.

En las dos notas siguientes: “Protesta por la clausura de dos semanarios” y “Carta abierta al General Velasco Alvarado”, ambas de noviembre de 1974, Vargas reitera su protesta.

34. PERU: LA REVOLUCION DE LOS SABLES (julio de 1976).

Esta nota la publicó Vargas a solicitud del New York Times, pero nunca salió publicada. A Velazco Alvarado lo había substituido el General Morales Bermúdez. Nos informa Mario que el nuevo Presidente dictó una amplia amnistía que liberó a muchos presos políticos y a periodistas exiliados. Nos dice que Bermúdez prometió continuar con la “revolución” de Velazco, pero sin corrupción. Lo cierto es que al poco tiempo se verificó el regreso de la represión, de la cárcel y el control a la libertad de expresión. El único cambio, nos dice Vargas, es que se trataba de una dictadura de derecha y no de izquierda.

35. CARTA AL GENERAL JORGE RAFAEL VIDELA (octubre de 1976)

Esta carta nos toca directamente a los argentinos. La escribe Vargas como Presidente Internacional del PEN (Sociedad Mundial de Escritores).   Allí se denuncia “la persecución de artistas, intelectuales y periodistas en Argentina”. Valioso testimonio de denuncia de Mario Vargas Llosa.

36. LA URSS Y EL PEN INTERNACIONAL (julio de 1977)

En esta nota Vargas informa que fue criticado por sus gestiones ante la URSS de permitir que escritores soviéticos formaran parte del PEN  Internacional. Se dijo que era un mero arreglo. La respuesta de Vargas es defender la coexistencia en el seno del PEN de escritores de ideologías políticas distintas, posición defendida por casi todos los países del mundo en su declaración de Helsinki. Encontramos una gran influencia del pensamiento de Camus en esta posición de Vargas.

37 EL HOMICIDA INDELICADO (agosto de 1977).

Sostiene Vargas que los terroristas figuran entre los personajes más vistosos de la novela moderna. Nos dice que quien publicitó más dicho género fue Regis Debray, con esa receta encontrada en la mochila de guerrilleros, que sostenía que el terror era la forma más rápida de hacer la revolución en América Latina, y con poca gente.

Desde ya que los desmentidos de la realidad, la ilusión de esas teorías, como lo era el “foco guerrillero”, es más que evidente: lo señala Mario, pues lo único que han logrado es poner fuera de los sectores que buscan el cambio, a los campesinos, a la clase obrera y las clases media. También sostiene que “la utilización de métodos perversos…ha acercado a regímenes ideológicos antagónicos, hasta confundirlos como representantes de una misma farsa”.

38. AUTOBIOGRAFIA DE FEDERICO SANCHEZ (noviembre de 1977)

Este libro de Jorge Semprún ganó un Premio Planeta de novela. Vargas hace la nota sin aclarar quién es Federico Sánchez, suponiendo que el lector lo sabe. Mi colaboración es decir que se trataba del nombre de guerra de un militante comunista, que luego fue expulsado del Partido, por sus críticas a la URSS.

Según Vargas, Jorge Semprun aprovecha la fama que otorga el Premio Planeta, para divulgar la nueva onda del comunismo español, encabezada por Santiago Carrillo, a favor de un “eurocomunismo” emancipado de la camisa de fuerza del marxismo dogmático.

39. CAMBRIDGE Y LA IRREALIDAD (abril de 1978)

Cuando Vargas visita Cambridge, para dar cursos, tuvo tiempo para estudiar y comparar esa Universidad con otras, entre ellas la peruana. Nos comenta que a veces se la tiene como una Universidad elitista y no utilitaria, porque sigue montada en los métodos del pasado. Mario nos dice que no es así: que hay dos tipos de cursos en Cambridge: unos los da la Universidad, a partir de cursos, conferencias las prácticas, además les toma exámenes: todo en forma igualitaria, es decir democrática. Los otros son el Collage se reciben clases individuales de supervisores, que vigilan sus progresos: esto es gestión de calidad para nosotros; seguramente el que paga más tiene los mejores controles

Es anticuado el método Cambridge, nos preguntamos. La respuesta la da Vargas al final de su nota ¿Sabía Ud. que este Collage tiene más premios Nobel que Francia? No hay irrealidad en Cambridge, en consecuencia.

40. LIBERTAD DE INFORMACION Y DERECHO DE CRÍTICA julio de 1978)

Alerta Vargas que en el Perú no existe libertad de información y un derecho de crítica dignos de ese nombre. Reconoce Vargas, con fuerte denuncia, que en el Perú vive problemas dramáticos como el desempleo de la mitad de la población, su analfabetismo y las grandes desigualdades sociales. Sostiene que es justo que la tierra sea de quien la trabaja y que el trabajador tenga participación en las ganancias de las empresas. Aclaramos que eso dispone la Constitución Argentina, y que nunca se ha cumplido. Pero mal de muchos, no puede ser consuelo, si no somos tontos.

Vargas coincide con Jean Francois Revel cuando sostiene que “la gran batalla del final del siglo XX…es la batalla contra la censura”. Pero, aclara Vargas, no se puede considerar que todo lo que ha realizado el socialismo es negativo, sobre todo lo que ha conseguido en el campo de alfabetización y de la educación, en la salud pública, en los deportes… Este compromiso por parte de Vargas, también es denuncia.

41. GANAR BATALLAS. NO LA GUERRA (10 de octubre de 1978)

Esta nota de Vargas fue leída en la Gran Sinagoga de Lima, con motivo de recibir el Premio Derechos Humanos otorgado por el Congreso Judío Latinoamericano.

Nos dice Vargas en su nota que “el caso más paradójico de nuestra “era”, es el del socialismo, la doctrina que a lo largo del siglo XIX y comienzos del XX hizo concebir las más grandiosas esperanzas a los desheredados y espíritus nobles de este mundo, como panacea capaz de abolir las desigualdades, suprimir la explotación del hombre por el hombre, hacer desaparecer los nacionalismos y los racismos…Pues bien, en nombre de esa doctrina libertaria e igualitaria, millones de hombres fueron encerrados en campos de concentración o simplemente exterminados…en su nombre naciones poderosas  han invadido y neo-colonizado naciones pequeñas y débiles…”

Agrega Vargas que “lo cierto es que nos rodean el abuso y la injusticia, inmersos en ellos y darse vuelta de esta verdad es lo primero que conviene hacer si queremos cambiarla”. Resulta claro que la fundamentación de su cambio de ideas y de militancia, se encuentra plenamente explicada y ya en términos de implementación.

42. SARTRE. VEINTE AÑOS DESPUES (diciembre de 1978)

Vargas explica que Sartre fue su gran maestro en los tiempos de su juventud, sobre todo por sólida argumentación vinculada con la validez del marxismo.

Pero la utilización más atrevida en esta definición de literatura por parte de Sartre, es la de la irracionalidad, el prescindir por completo de todos aquellos elementos espontáneos  -la intuición, el azar, el sueño, lo obsesivo-, que siempre acompañan y orientan a la inteligencia en la creación literaria.

Lo que le está pidiendo Sartre a la literatura, indica Vargas, es que contribuya políticamente a destruir el orden burgués, a favor del advenimiento del socialismo. Por supuesto fuera del partido comunista, pues ya no es revolucionario por estar sometido a la URSS. Para Vargas esto significa que la obra creativa de Sartre es un rechazo sistemático del compromiso que se le exige al escritor de su tiempo. Una suerte de hipocresía institucionalizada.

43. ESPIAS Y PATRIOTAS (enero de 1979).

Con motivo de una condena a muerte por espionaje, por parte del Gobierno del Perú, Vargas aprovecha la triste circunstancia para definir posiciones. Reconoce que sin nacionalismo no es posible que los países colonizados hayan podido luchar contra la opresión del colonizador. También es necesario para salir del subdesarrollo. Pero, sostiene Vargas, si el nacionalismo no es frenado, se convierte en una fuente de desastres: como ha ocurrido en Vietnam y Camboya, agrediendo a países vecinos.

Por otra parte el desarrollo, sostiene Vargas, no se logra a partir de reivindicaciones nacionales, sino integrándose con sus países vecinos y de común historia. Reivindicación a favor de la integración latinoamericana, posición con la cual estamos absolutamente de acuerdo. A Vargas, en estos casos, le gusta hablar de patriotismo, no de nacionalismo.

44. EL INTELECTUAL BARATO (mayo de 1979)

En el Perú, un régimen que se consideraba izquierdista, en 1974, dispuso nacionalizar los diarios de Lima, para “transferirlos a las mayorías nacionales”. Más de quinientos periodistas y trabajadores hostiles al Gobierno, fueron despedidos sin contemplaciones. Estamos hablando del gobierno de Velazco Alvarado, y Vargas Llosa acaba de regresar a su país.

Para cubrir esas vacantes el Gobierno convocó a intelectuales, muchos de los cuales aceptaron, de buena fe o por ingenuos. Pero rápidamente se enteraron que había sido llamados para cumplir órdenes, es decir solamente para hacer una apología del Gobierno.

¿Estamos hablando del intelectual barato de América Latina, como lo propone Vargas? Bueno, se trata solamente de una introducción. Porque el plato fuerte de la nota es la referencia que hace Vargas a su presencia en un Encuentro de escritores daneses y latinoamericanos, en la ciudad de Luisiana, donde se encontró con un compatriota peruano, quien informó en su intervención, que él era un escritor que jamás había publicado en editoriales privadas, manejadas por el capitalismo, sino en editoriales sindicales, quienes se encargaban también de la distribución de sus libros. Agregaba el escritor, hombre de izquierda obviamente, que él jamás cobraba por los derechos de autor que le pudieran corresponder. Entonces los daneses le preguntaron cuantos ejemplares habrían sido de este modo distribuidos, el compatriota de Vargas respondió: pues millares.

Entonces todos contentos: el pseudo publicista trabajador peruano, y los soñadores organizadores daneses. A costa de la rabia e indignación de Vargas Llosa.

45. DECLARACION SOBRE LA GUERRA DEL PACIFICO (julio de 1979)

Doce intelectuales chilenos y doce peruanos firmaron una declaración conmemorativa de los cien años de la Guerra del Pacífico, entre Chile y el Perú. Vargas, uno de los firmantes, nos informa que importantes sectores de su país criticaron a los peruanos que la firmaron, porque fue el Perú, y también Bolivia, quienes se perjudicaron por perder territorio.

La respuesta de Mario no puede sorprender. Manifestó que la conmemoración no se hacía para reabrir heridas, sino para cerrarlas. Que los países hermanos de Latino América tenían que unirse de cara al futuro, porque las reivindicaciones nacionalistas serían altamente negativas para el logro de la anhelada integración. Lo he dicho con mis propias palabras, conociendo el pensamiento de Vargas y estando compenetrado con ese mensaje.

46. LA CAIDA DE SOMOZA (15 de julio de 1979)

Esta nota de Vargas se preocupa en señalar que “hacía mucho tiempo que el régimen del dictador nicaragüense Somosa hubiera caído, sin los estragos de una guerra civil, si los Estados Unidos hubiera retirado el apoyo financiero, militar y diplomático que le brindo apoyo al dictador para mantenerse en el poder”.  La nota la escribe Mario cuando era inminente la caída del dictador. ¿Qué va a ocurrir: se pregunta?

Por supuesto que la respuesta estará en manos de cómo se organice y funcione el Frente Sandinista de Liberación Nacional, que se hará cargo de la situación, por su militancia y su historia. Pero como ese Frente es una conjunción variopinta de sectores varios, unidos frente a Somosa, pero no por un ideario común, lo que desea Vargas es que sea el pueblo nicaragüense quien decida su futuro con entera libertad: si ello ocurre se podrán curar las heridas que ha dejado la bestia caída: el hambre, la ignorancia, el desempleo, las desigualdades. Otro testimonio de compromiso y denuncia por parte de Vargas Llosa.

47. REFLEXIONES SOBRE UNA MORIBUNDA (diciembre de 1979)

Aun que parezca mentira la “moribunda” a que se refiere Vargas en esta nota es la “universidad” como institución de estudios superiores. Se trata de un tema donde las posiciones de Mario van a ser confrontadas con las mías, como no ha ocurrido en el resto de estas notas. El tema es muy sensible para los argentinos, porque fue en la ilustre Universidad de Córdoba, allá por 1918, donde los estudiantes produjeron “el grito de Córdoba”, para instalar el gobierno tripartido por claustros, bajo el postulado de la gratuidad. Además, me toco estar como Convencional Constituyente Nacional en la reforma del texto histórico de 1853-60, donde en su artículo 75, inc. 19 se colocó esta norma: “El Congreso debe garantizar los principios de gratuidad y equidad de la educación pública estatal y la autonomía y autarquía universitaria”.

A esta introducción le sigue una anécdota vivida por Vargas en Italia, a fines de 1967, en Milán, donde una Editorial que le había publicado un libro, organizó una conferencia del escritor, a ser dictada en la Universidad de Turín. Pero resulta que la expectativa de los estudiantes de esa Universidad, y sus dirigentes de orientación hacia la izquierda, esperaban la presencia de un líder sudamericano de izquierda, para escucharlo hablar de ese maravilloso fenómeno que era “la reforma universitaria”, al cual visualizaban como una verdadera impronta revolucionaria. Mario, que venía preparado para otra cosa, no pudo evitar aceptar dar su conferencia, improvisando líneas de pensamiento que pudieran ser compatibles con la expectativa del auditorio: hablar del cogobierno, de que los estudiantes podían tachar a los profesores y pedir cátedras paralelas, así como la reivindicación de la solidaridad obrera-estudiantil.

Salió del paso Vargas, pero aprovecha la nota para definir posiciones en materia de organización universitaria. Sostiene que el tema de la gratuidad, así como del cogobierno plantea un serio problema en términos de eficiencia universitaria. Y ello no se hace posible en tanto se sigan las orientaciones fijadas por intelectuales de prestigio, como lo es, sin duda, José Carlos Mariategui, cuando escribe sus Siete Ensayos, donde dice “que ve con simpatía el movimiento de la reforma, porque le parece ser “un aspecto de la lucha por la destrucción de la sociedad capitalista y su reemplazo por la socialista”.  En un sentido correspondiente, Vargas cita al sociólogo brasileño Darcy Ribeiro, fundador de la Universidad de Brasilia, y asesor de la dictadura militar peruana de 1974, quien define como misión de la Universidad “llevar adelante el proceso revolucionario en curso…”.

Se sostiene también que los estudiantes no pueden intervenir en el gobierno de la Universidad porque carecen de conocimientos en los temas académicos: inclusión de materias, aprobaciones de planes de estudio, métodos de estudio y contenidos de programas de enseñanza. Frente a esta línea argumental apelo al recuerdo de aquello que me ha enseñado Aristóteles, cuando escribió su Política: se pregunta el filósofo griego ¿Quién sabe más sobre si es buena o mala la comida: el cocinero o sus comensales?

Ningún estudiante de izquierda de aviación civil va a aceptar que le otorguen título de piloto, sin haber subido nunca a un avión. Pero la lucha contra la burocracia como sistema de dominación social, como la planteó Max Weber, debe estar a cargo de todos los integrantes de los grupos de trabajo: con la visión integral del “padre de la gestión de calidad” que fuera Edward Demning, de la mano del sistemismo de Norbet Winer y de la biología de Von Berthalanfi.

48. LOS DIEZ MIL CUBANOS (abril de 1980)

El gobierno cubano decide retirar la custodia policial de la Embajada peruana en la Habana, de forma tal que en tres días el local se encuentra invadido por diez mil personas que invocan asilo. Nos informa Vargas que el gobierno manifiesta que toda esa gente son delincuentes, personas antisociales, verdaderos parásitos, también homosexuales y drogadictos, que buscan irse de Cuba porque saben que en el país no pueden cometer esos excesos.

Vargas reconoce que Cuba es un país mucho más igualitario que la mayoría de los países donde reina el capitalismo privado, pero que no hay libertad. En consecuencia, esa falta de libertad, que si se verifica en ese capitalismo que el socialismo no quiere, pero que resulta indispensable para fortalecer la dignidad humana, se convierte en una condición indispensable a la hora de defender las reivindicaciones sociales.  No hay duda que Mario formula en esta nota una severa denuncia contra el régimen de Castro.

49. EL MANDARIN (mayo-junio de 1980)

En esta nota Vargas hace un raconto de sus primeras lecturas buscando cambiar, allá por 1952, donde se topó con Sartre quien le descubrió un nuevo mundo: sobre todo que lo llevó a la rebeldía. Reconoce que quedó maravillado con el Muro, con la Nausea, con las Moscas, con la Prostituta respetuosa, con Las manos sucias, por supuesto con Los caminos de la libertad. Pero con el paso del tiempo la lectura de su maestro lo descubrió muy distinto, reconoció que tuvo razón Josep Pla cuando le dijo a Marcuse que Sartre “contribuyó, con más talento que nadie, a la confusión contemporánea”.

Resulta muy ilustrativa la enumeración de limitaciones que va formulando Mario en la literatura de Jean Paul. Por un lado lo que lograba era “enemistar al discípulo contra el humor, hacerle sentir que la risa estaba prohibida en una literatura que buscara ser profunda”; en segundo lugar el desinterés de Sartre por la poesía, que nunca le gustó, ni tampoco entendió: esto se veía claro, porque cuando citaba versos lo hacía como si fueran prosa; pero la limitación más grave, nos dice Mario, es que “la ficción de Sartre carece de misterio”, toda ella está sujeta sometida al gobierno de la razón. Para Vargas no hay arte grande sin una dosis de sinrazón. Una síntesis magnífica por parte de Mario de una radiografía de un grande, que se hacía necesaria.

La otra movida que insinúa Vargas en su relato, es que Sartre lo convocó al “compromiso”, tanto como ciudadano y como escritor. Pero luego Sartre descubrió la inoperancia de la teoría del compromiso. Primero había acusado a Flaubert de ser el responsable de los crímenes cometidos por la burguesía contra los comuneros de París; luego, empeñado en escribir un estudio sobre Flaubert, que quedó inconcluso, se refiere Vargas “Al idiota de la familia”, quien quedo desbaratado no fue Flaubert, sino la teoría del compromiso. El gran mérito de Sartre, lo dice Mario, es saber contradecirse y rectificarse cuantas veces lo cree necesario.

50. HALCONES Y PALOMAS (julio de 1980)

Esta es una maravillosa nota de Vargas que no tiene desperdicios. Comienza con el relato de su permanencia en una torre histórica, en Washington, donde él estudiaba. Cuenta que en esa torre convivían palomas y halcones, y estos se comían a las palomas. Pero como éstas últimas estaban desapareciendo, los responsables de la torre organizaron procedimientos para volverlas a instalar, a fin de que pudieran los halcones continuar con su festín. La nota no explica el porqué, seguramente porque Vargas no lo sabía.

Sin embargo luego Mario colige que esa protección viene del gusto reaccionario de los americanos por conservar su historia, por volver hacia atrás y reconstruir el pasado. La historia de los americanos es una lucha permanente entre “halcones y palomas”. Lo piensa Vargas y se ríe: se trata de la “ingenuidad impetuosa y constructora de los americanos, capaz de creer que hasta la antigüedad se fabrica”. Pero la segunda reflexión de Vargas es que lo que pasa con el relato de lo que pasa en la torre, es lo mismo que está pasando en la política de los Estados Unidos, donde el “halcón” de Reagan, ha ganado las elecciones presidenciales. Es decir que los halcones han desplazado a las palomas, que son los liberales. Y ello no solamente ocurre en la política sino también en la religión y en la moral.

Vuelve Vargas a la realidad que le interesa y se pregunta: ¿será un peligro que Reagan en el gobierno instale el mackartismo reaccionario? Pero como Mario luce por su penetración y sapiencia contesta, conociendo a Estados Unidos “Ese país impoluto, de costumbres sanas, familias solidas, negocios siempre prósperos, sentimientos simples, que inspira Reagan, nunca existió  -salvo en el cine-, de modo que es imposible volver a él”. Lo malo sostiene Vargas es la mediocrización paulatina de la clase política, lo cual es mucho más peligroso para el mundo exterior, por el impacto que provoca allí el Imperio, que para el interior, controlado por múltiples organizaciones sociales. Es decir “la democracia asociativa” que nos describió  Tocqueville

51. ISAIAS BERLIN. EL HEROE DE NUESTRO TIEMPO

Si algo tenemos que agradecerle a Mario Vargas Llosa, cuando ya estamos terminando de comentar, en forma breve, sus múltiples aportes que contiene “Contra viento y Marea”, es habernos presentado a Isaias Berlín, ese desconocido para nosotros, que ratifica la necesidad del primer mandato de la “gestión de calidad”: mirar lo que no vemos.

Porque Berlín es un héroe: pues, nos parece, porque es un “filósofo discreto”, como lo destaca Mario. Tan discreto que, siguiendo a nuestro guía, sorprende decir que Berlín “carece de pensamiento propio”. No hay un pensamiento “berlinés”, porque ha visto con claridad que “el verdadero progreso, aquel que ha hecho retroceder o desaparecer los usos y las instituciones bárbaras que eran fuente de infinito sufrimiento…se ha alcanzado siempre gracias a una aplicación sólo parcial, heterodoxa, deformada, de las teorías sociales”

Es un héroe porque que ha comprendido y difundido con claridad que solo hay libertad posible, si aceptamos que en “la libertad” hay dos libertades: la negativa y la positiva. La negativa quiere limitar a la autoridad, en tanto que la positiva quiere ejercerla.

Vargas Llosa ha tenido a la vista el libro de Isaiah Berlín “Personal Impressions”, para llegar a las conclusiones de su nota. Invitación a leer y meditar ese libro, para luego continuar, en lo posible, con el pensamiento de este pensador letón, pero criado y educado en Inglaterra, que ha sido Presidente de la Academia Británica.

52. LA LOGICA DEL TERROR (diciembre de 1980)

“Nadie es inocente”, grita el terrorista y hace estallar una bomba que mata a cantidad de inocentes. No se trata de un acto irreflexivo, sino de algo perfectamente premeditado: por un lado es una denuncia de la injusticia social que existe, aun dentro de un estado democrático y de derecho. Por el otro busca que se le caiga la careta al sistema democrático, que pretende cumplir con la ley y está violando el sentido de justicia, a partir de la injusticia social que no se puede ocultar. Esta es la línea argumental de Vargas para explicar aquello que a simple vista parece incomprensible.

En segundo lugar el terrorista prefiere que venga la represión, que seguramente también cometerá injusticias, por parte del gobierno democrático, para de ese modo justificar el golpe de estado. Entonces todo será más transparente y menos hipócrita. El terrorismo habrá instalado “la política genuina de la violencia estructural de la sociedad”.  De ese modo el terrorista seguirla justificando su accionar violento. En cambio la democracia formal desactivará la rebeldía social y no se sumarán nuevos violentos para luchar contra la injusticia. La violencia del terrorismo busca incrementar la violencia del aparato estatal represivo.

53. CALIGULA, PUNK (febrero de 1981)

Luego de asistir al Teatro Odeón de París, donde se ha repuesto la obra de juventud de Camus, titulada Calígula, Vargas Llosa nos introduce en sabrosos comentarios.

En primer lugar interesa que nos diga que el libro de Camus que hace de libreto de la obra, haya sido un avant premier de la que luego fuera su famoso “El hombre rebelde”. Sostiene Vargas que el histórico Calígula, no el del libro de Camus, fue un encarnizado dictador para lograr “acabar con los contradictores y las contradicciones”. A diferencia de las dictaduras modernas que tiene en vista Camus, con sus respectivos dictadores, que pretenden justificar sus actos en razones sociales, el antiguo Calígula lo hizo por  razones de narcisismo individualista. Camus aclara en su libro que su libro es alegórico y no histórico.

Desde el punto de vista teatral a Vargas no le ha gustado la presentación. “La ferocidad de sus actos y palabra queda devaluada, desmentida, por el artificio de sus gestos y maneras, convertida en un desplante estético más, en un complemento de mal gusto generalizado”. Sin embargo, la obra tuvo buena prensa en París, comenta Mario.

54. NICARAGUA. AÑO DOS (agosto de 1981)

En esta nota Mario sostiene que el director del diario “La Prensa”, don Pedro Joaquín Chamorro,  asesinado por parte de los sicarios de Somosa,  era un antiguo enemigo del dictador, digamos desde la juventud. Ese asesinato, nos lo dice Vargas, fue premeditado para evitar que un hombre político del predicamento y capacidad de Chamorro, se pudiera hacer del poder a la caída de Somosa, algo que ya se lo veían venir. De ese modo privaron a Nicaragua de un futuro gran gobierno, “que hubiera podido servir de conciliador y armonizador de voluntades, en ese sufrido país hermano”.

Mario no deja de recordar que la historia de las relaciones entre los Estados Unidos y Nicaragua, muestra que el Imperio no hizo otra cosa que hacerle daño: “ataques a su territorio, intervenciones descaradas, expediciones de pillaje y saqueo, ocupación militar, para terminar encumbrando en el poder…al falsificador de moneda e inspector de letrinas Anastasio Somoza Ramírez” (tachito para sus amigos: para tirar sus desperdicios, diría yo)

Lo que Vargas le pide a los países latinoamericanos es que ayuden a Nicaragua, que no le den la espalda, cosa que solamente están haciendo Venezuela y México. Este pedido lo hace para evitar que se instale en Nicaragua un régimen totalitario de corte marxista: reconociendo que el sandinismo en el gobierno se encuentra dividido, uno a favor de lograr la justicia social en el país, a partir de un sistema pluralista, otro que hace fuerzas de ingresar en el club los llamados socialistas soviéticos, pero que son, sobre todo, estatistas soviéticos.

55. EL ELEFANTE Y LA CULTURA

Nos despedimos de “Contra viento y marea”. Lo hacemos con un conocido y reiterativo tema en Vargas, sobre la impugnación del nacionalismo, como valor consisten en el desarrollo de la cultura. Pero antes Mario se empeña por recordar que una herencia recibida de los Mapuches ha hecho muy común en nuestros pueblos “atribuir la causa de nuestros infortunios o defectos a los demás”, algo que se usa, tanto en lo individual, como por parte de los políticos, para librarse de toda culpa por los males que se sufren.

Estas ideas las viene combatiendo Mario hace tiempo. “Si ellas prosperaran jamás tendremos una vida espiritual rica, creativa y moderna, que nos exprese en toda nuestra diversidad”. Agrega que “en realidad no existen culturas dependientes y emancipadas, ni nada que se les parezca. Existen culturas pobres y ricas, arcaicas y modernas” Y con ironía se pregunta ¿Es posible concebir un poeta más dependiente  y más colonizado por modelos extranjeros que ese nicaragüense universal, como lo fuera Rubén Darío?

Por otro lado agrega Vargas que “condenar el nacionalismo cultural como una atrofia para la vida espiritual de un país, no significa desdeñar en lo más mínimo las tradiciones y modos de comportamiento nacionales o regionales, ni objetar que ellos sirvan, incluso de manera primordial, a pensadores, artistas, técnicos e investigadores de cada país”.

56. UNA ENTREVISTA PERIODISTICA A MARIO VARGAS LLOSA

El reconocido periodista brasileño Ricardo Setti entrevista a Vargas en Lima, en 1989, para indagarlo sobre su vida y obra. Haremos un relato abreviado, de aquello que nos pareció más interesante de la entrevista.

Se le pregunta sobre cuáles son los autores contemporáneos que le gusta leer y responde: Sartre, Faulkner, Hemingway, Fizgerarld, Dos Passos. Destaca que a Faulkner siempre no solo lo leyó, sino que anotó sus libros: como aprendizaje, porque lo deslumbró en su estilo. Y en relación con los latinoamericanos menciona a Borges, a Carpentier, a Cortázar, a Guimaraes Rosa, a Lezama Lima, pero no a García Marques, porque aun no lo conocía.

¿Usted fue amigo de Neruda? Sí, mucho. Le gustaba festejar y preparaba buenos tragos. Un cumpleaños suyo lo festejamos en Londres, navegando en el Támesis. Preparó unas copas con Don Pérignon que nos dejo borrachos a todos. Era lo opuesto a Borges; no bebía, no fumaba, no comía, y si había hecho el amor, seguramente lo hizo por cortesía. Se rieron todos: ¿no nos estamos todos riendo?

¿Qué le interesa de la literatura del Brasil? Admiro a Euclides da Cunha. Guimaraes Rosa, también me parece un gran escritor; y respeto enormemente a Jorge Amado. Por él tengo un gran cariño y he sido su amigo.

¿Cuál es su novela que más considera? Siempre he pensado que eso le cabe a “La Guerra del fin del Mundo”, que transcurre en Brasil. Tardé cuatro años en escribirla. Fue una novela con raíces muy fuertes en una problemática histórica y social. Me inspiró la lectura de “Os Sectores “, de Euclides da Cunha.

¿Cuando Ud. escribió “Pantaleón y las visitadoras”, en quién se inspiró? En un hecho real: en un viaje que hice a la selva descubrí que los militares recibían “visitadoras” en sus cuarteles. A los civiles masculinos les indignaba, porque ellos no podían disfrutar.

¿Cómo surgió la idea de “Conversación en la Catedral”? También fue un hecho real: yo estudiaba en la Universidad de San Marcos. En la cárcel había unos estudiantes presos, y entonces, junto a unos amigos, les intentamos llevar unas mantas, y la autoridad carcelaria no lo permitió. Tuvimos que visitar al Jefe de Seguridad del Perú, un hombre mediocre, que inspiró al personaje de la novela Don Cayo Mierda. Lo gracioso fue que el Jefe de Seguridad real, Esparza Zañarte, leyó el libro y se puso contentísimo: se le escuchó decir ¿Por qué Vargas Llosa no vino a verme? Yo lo hubiera ayudado con datos muy interesantes.

¿Existe la inspiración? En mi caso no. Es un proceso lento, gradual. Al principio algo muy nebuloso, un desasosiego, una inquietud, una curiosidad. Ello se convierte luego en la escritura de fichas: una síntesis de la historia. Luego sigo avanzando.

¿Le ha ocurrido haber perdido el control sobre sus personajes, que ellos tengan vida propia? Siempre me ocurre esto. Porque los personajes no nacen exclusivamente de consideraciones personales.

¿Dónde escribió sus libros? Antes de viajar a Europa escribí “Los jefes” y otros cuentos, en Lima. “La ciudad y los perros” la hice en España y en París. “La casa verde” y “Los cachorros”, también en París, pero a la segunda la concluí en Londres. El ensayo sobre García Marques, también en Londres. En Barcelona escribí “Pantaleón…”, y el ensayo sobre Flaubert: es decir “La orgía perpetua”. “La tía Julia…” la escribí totalmente en Perú, también “La guerra del fin del mundo”, pero partes lo hice en Bahía, partes en Londres y lo terminé en Washington. “La historia de Mayta” en el Perú y en Londres. Las obras de teatro las escribí: “La señorita de Tacna”, en Cambridge; y el Hipopótamo y la Chunga, en Lima.

¿En qué medida ser famoso lo ha afectado? Me ha hecho perder muchos amigos. Provoca envidias, resentimientos y rencores. Puedo ir al cine, pero la gente me acosa, me pide autógrafos, qué estoy haciendo. Hay lugares donde no puedo entrar, como la Universidad de San Marcos, porque la izquierda me lincha. O pueden pensar que soy un agente de la CIA o un nazi.

¿Cómo ha sido la iniciación sexual para Ud? A la manera tradicional de mi época, cuando tenía 13 o 14 años, concurriendo a un prostíbulo. Pienso que hoy las relaciones son más libres y maduras. Yo no acepté nunca hacerlo con sirvientas. La primera chica con quien me acosté sin pagar se llamaba Magda, era mayor que yo y estaba vinculada al ambiente artístico.

¿Ud. apoyó al gobierno militar previo a la instalación del Sendero Luminoso en el Perú? Yo no apoyé nunca a la dictadura militar. Solo apoyé alguna de sus reformas. Pero estuve en contra de la dictadura desde el principio. Apoyé la reforma agraria de Velazco, pero fui contrario a la dictadura militar.

¿Qué hay todavía del Vargas Llosa marxista? “Lo que está vivo absolutamente en mi es una indignación ante la injusticia, que es lo que en su tiempo me llevó al marxismo. No creo que el marxismo de ninguna manera tenga el monopolio de ese sentimiento.  Ese sentimiento se mantiene vivo en mi, y en eso creo que soy el mismo Vargas Llosa de hace treinta años.

57. VIAJE A LAS FUENTES

En esta nota publicada en El País el 27 de febrero del 2010, Vargas Llosa nos relata como la antropóloga peruana Ruth Shady Solis ha logrado, luego de 17 años de investigación, sacado a la luz la existencia de una civilización prácticamente contemporánea a la faraónica de los egipcios, es decir dos mil años más antigua que la Maya: la más antigua de América.

A todo ello se agrega en el informe la sorprendente revelación del “protagonismo de la mujer en la vida social, su ingeniosa manera de servirse del medio ambiente sin depredarlo, para sentir la energía que la animaba” a la civilización Caral. Nos dice Mario que en su “visita a Caral, me he sentido no solo interesado, también conmovido. Tal vez porque el paisaje en que se alzan los templos, hechos de desiertos y montañas peladas, es sobrecogedor y deslumbrante, un gran estímulo para la imaginación.

Deuda tenemos con Mario Vargas Llosa con semejante informe. Nos ha sacado de semejante ignorancia y ha hecho nacer en nosotros el ansia de ir Caral, para también ser testigo….de la incógnita del hombre.

58. LOS INMIGRANTES

En esta nota Vargas Llosa relata las vicisitudes que tienen que pasar los peruanos humildes, cuando desean ingresar a España o a los Estados Unidos, en busca de trabajo. Por lo general tienen que sacar dinero, quien sabe de dónde, para conseguir visas fraguadas que les permitan su ingreso. Esos peruanos han huido de la pobreza a buscar trabajo.

Se comienza así, señala Mario, y se puede terminar con “las famosas cacerías de forasteros perniciosos que jalonan la historia universal de la infamia, como los exterminios de Armenios en Turquía, de haitianos en la República Dominicana y de judíos en Alemania”.

Lo paradójico del caso, agrega Vargas, es que la invasión de extranjeros al mundo próspero, se hace con el resultado de ser un buen negocio para quienes les dan trabajo, porque los toman para realizar actividades subalternas que los pueblos de los países desarrollados no desean realizar –como barrenderos, domésticos, mineros o de alto riesgo- en todos los casos en negro, pagándoles un salario misérrimo.

Finaliza esta magnífica nota sosteniendo que “A menos de exterminar con bombas atómicas a las cuatro quintas partes del planeta que vive en la miseria”, no hay forma alguna de restringir o poner coto a la marea migratoria, que desde todos los rincones del Tercer Mundo, rompe contra el mundo desarrollado.  Gracias Mario por semejante contribución, por develarnos la triste realidad histórica que padecemos.

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