Decoración con empapelados vintage: una moda que vuelve

decoración con empapelados vintage

Hoy la moda vintage toma un lugar preponderante en lo que respecta a decoración de interiores y son numerosos los estilos y dibujos que dan vida a estos bellos papeles. Hay una gran variedad para todos los gustos, pues se trata de una tendencia en aumento.

El término vintage se emplea para caracterizar objetos, materiales o accesorios que nos remiten a años pasados (generalmente de 1930 a 1960), pero no por eso se los considera como «antigüedades».

Con respecto a las técnicas vintage para adaptar, decorar o rescatar distintos muebles, estas pueden aplicarse directamente cubriendo el mobiliario desnudo, sobre aquél que esté fuera de moda o el que se encuentre sumamente deteriorado.

Ideas de empapelado

Esta técnica de empapelado de muebles se realiza tapizando el mobiliario en cuestión con distintos motivos, los cuales pueden ser adquiridos en diferentes tiendas de decoración o enviarlos a imprimir mediante técnicas digitales. El resultado de esto es que se adapta una pieza que es desigual a nuestra decoración actual o aquella que se encuentra en una mala condición para rescatarla.

Vintage es el arte de recuperar objetos de los años 60 a 90, reinventarlos, y darles un estilo más moderno.

En muchos casos nos encontramos con muebles de un gran valor sentimental o económico, pero que lamentablemente su acabado o su madera se encuentran deterioradas por el tiempo u otros efectos, y sin posibilidades de una restauración eficaz. En estos casos la aplicación de papel vintage sobre el objeto es la mejor manera de solucionarlo.

Otro concepto de decoración muy interesante también es aquel donde se utiliza el mismo papel tanto para la pared como para los distintos muebles de la habitación, formando de esta manera un todo en común.

Si hablamos de empapelar lo muros al estilo vintage, son ideales aquellos con motivos sesenteros o aquellos que asemejan paredes de ladrillos. Si de papel vintage se trata los motivos son muchísimos, los hay para todos los gustos y caprichos.

Y como broche de oro final en esta práctica del vintage, sería interesante decorar también los ambientes con baúles envejecidos, valijas gastadas, lámparas colgantes de araña, espejos grandes con marcos antiguos, floreros, gabinetes y todo aquello que pudimos heredar de nuestros abuelos u otros parientes.

La mezcla de estilos es parte del encanto vintage, así que a no ponerse límites a la hora de usar la imaginación y decorar el hogar.

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