Ser padres es un rol único, maravilloso, un verdadero privilegio; pero claro que no es sencillo de llevar a cabo, pues es un desafío constante que exige lo mejor de cada uno, que implica dedicación, amor incondicional y muchísimo compromiso.
- Lo principal es amarlos incondicionalmente.
- Protegerlos y contenerlos para otorgarles seguridad.
- Acompañar a nuestros hijos en cada etapa, en su crecimiento y desarrollo, adaptándonos a su psiquis y emociones completamente dinámicas y cambiantes.
- Guiarlos, porque ellos necesitan en cierta forma que los orientemos por donde ir y predicar con el ejemplo, porque si lo decimos ellos lo oirán, pero si se lo mostramos lo podrán internalizar y lo practicarán naturalmente.
- Alentarlos siempre para que puedan accionar y no permanezcan inmóviles.
- Alimentar su autoestima para acrecentar su auto confianza y desde allí fomentar una buena actitud. Esto se logra felicitándolos, alentándolos a seguir siempre adelante.
- Priorizar sus intereses y no los nuestros, pues debemos motivarlos para que alcancen sus sueños, no los nuestros!
- No remarcar siempre el error, centrémonos en sus aciertos, de lo contrario los frustraremos y los haremos sentir que no son capaces, acrecentando su inseguridad.
- Compartir tiempo con los chicos, pues la vida se construye de momentos. La relación que establezcan con sus padres reforzará su estructura interna mental, emocional, y su componente actitudinal.
- Brindarle abrazos y decirle cuanto los amamos: esto siembra en ellos una semilla de amor inmenso que permite afianzar su propio YO y su capacidad de generar y demostrar su afecto por los demás.
- Darles una libertad relativa: esto significa dejarlos ser pero estableciendo límites que son necesarios para que ellos se conduzcan con responsabilidad.
- Educarlos positivamente, con respeto, hablándoles sin insultarlos, ni hostigarlos, pues esto hiere de muerte su auto valorización
- Inculcarles valores, respeto y compromiso.
- Brindarles confianza para que se animen a recurrir a nosotros siempre!
- No presionarlos, ni aun en pos de que logren más en su vida, pues eso es un arma de doble filo.
- Establecer una comunicación asertiva y amorosa.
- No compararlos con otras personas, porque cada ser es maravillosamente único; además es mejor es que ellos evolucionen motivados en si mismos y no en competencia con los demás.
- Establecer un vínculo afectuoso.
- No cargarlos con nuestras frustraciones.
- Armarnos de paciencia y comprensión infinita!
Pero lo importante es comprender que padre «no se nace, se hace»; a medida que vamos viviendo la experiencia y practicándolo… Adelante!

Soy licenciada en nutrición con master en alimentación natural y macrobiótica. Colaboro en diversos medios impresos para educación social alimentaria y prevención de la desnutrición. Además escribo sobre estética y ciertos temas de interés médico asistencial, mi segunda gran pasión! Soy fanática de los delfines y ballenas.


