Contratación de abogados para asuntos de tránsito

Contratación de abogados para asuntos de tránsito

El tránsito implica un conjunto multifactorial de conceptos y elementos organizados como sistema. Es un entramado complejo donde concurren activa y pasivamente un sinnúmero de agentes, cada uno con roles y responsabilidades diferentes.

El transeúnte y el conductor de rodados son los protagonistas principales, y cada uno de ellos, en cuanto portadores de deberes y derechos, y en cuanto exigentes o incumplidores de los mismos, podrán requerir, casi con seguridad alguna vez en su vida, la contratación de abogados para asuntos de tránsito.

Históricamente se ha dado predominancia a la teoría del riesgo permitido que sostiene que el hecho de introducir un vehículo (llámese automóvil, moto, camión, bicicleta) incorpora un riesgo a la sociedad, a la vida común. Pero este riesgo está socialmente “permitido” en función de múltiples variables (el progreso, por ejemplo). Esa tolerancia depositaba exclusivamente en los poseedores de vehículos todas las consecuencias jurídicas que pudiese provocar la materialización de ese riesgo, es decir el daño (aún en situaciones casi ridículas como las producidas por el cruce irresponsable de una persona, intempestivamente, a mitad de calle).

La jurisprudencia y la doctrina han trasladado al peatón un poco de esa responsabilidad a través de la figura de la “concurrencia de la víctima”. Por lo tanto ambos, pero ahora por idénticos motivos (aunque la denominación de víctima sigue indicando una posición filosófica) tal vez deban realizar una contratación de abogados para asuntos de tránsito.

¿En qué casos requeriré la contratación de un abogado para un asunto de tránsito?

En ocasión de tránsito se es víctima de una infracción cuando la acción u omisión de una persona de manera culposa produce un daño sobre nuestra persona o nuestros bienes.

 

 La responsabilidad por el daño producido a través de una infracción de tránsito puede ser civil o penal.

 

Ahí tendremos derecho a reclamar civil y/o penalmente al infractor. Este es el motivo esencial para proceder a la contratación de abogados para un asuntos de tránsito. Existen reclamaciones de otra índole, como la del conductor a la Administración por diferentes causas como un apercibimiento indebido o una negligencia. Está claro que víctima puede ser cualquiera, el peatón o el conductor, dependiendo de quién soporte el daño.

Lo cierto es que los abogados especialistas en tránsito suelen ser contratados por motivos bastante más truculentos, que se reflejan en estadísticas concretas. Los accidentes mortales durante el tráfago vehicular ocupan la tercera posición como causa principal de decesos en todo el mundo. Algunos países como Argentina o España ostentan un triste primer puesto. El crecimiento del parque automotor y las deficiencias en infraestructura, la falta de educación y de control componen la receta perfecta para el caos.

Si bien hay un nicho de legistas especializados de acuerdo al delito cometido, resulta conveniente la contratación de abogados para asuntos de tránsito que cumplan con la especialidad requerida. Es difícil que se aúnan ambas aunque un buen estudio suele trabajar interdisciplinariamente. Debemos destacar que hay delitos de peligro abstracto; aquellos en que una acción produce una amenaza general no concreta para un individuo. Estas construcciones jurídicas, acusadas de inconstitucionalidad en materia penal, no lo son en materia administrativa, que es otra de las formas de responsabilidad (típica es la ingesta de alcohol por lo que será sancionado aunque no haya una puesta en peligro concreta a un bien jurídico específico).

Existen pedidos de incrementos de penas, de conformación de agravantes, incluso de la creación de cárceles específicas para esta clase de infractores. Parece increíble que no logremos respetar reglas básicas para movilizarnos por nuestras atestadas ciudades y rutas, pero la realidad nos señala acusatoriamente.

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2 respuestas

  1. Tengo un consulta… si un peatón cruza mal la calle, por un lugar que no es el que corresponde, y sin querer el conductor lo lleva por delante con su auto ¿quién de los dos es el responsable del accidente?

    1. Hola Charly! En general la justicia dictamina repartir la culpa, porque (a) si se evidencia que se ha cruzado por el medio de la calle sin mirar en dirección al sentido del tráfico, es responsabiidad del peatón, y (b) si atropello a alguien con mi vehículo, demuestro distracción y no tener buen control de mi rodado. Siempre pueden existir particularidades y todos los casos nunca son exactamente iguales, pero en princpio se tiene en cuenta una división de la responsabilidad. Saludos!

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