Los actores y guionistas saben una verdad que para el resto de nosotros puede pasar desapercibida: es mucho más fácil hacer llorar, que hacer reír. Y porque preferimos reír, y no hay remedio más saludable que una buena carcajada, les presento (a mi entender) las mejores diez comedias del 2015 dentro del séptimo arte; acomódense, y disfrutemos de este género apto para público de todas las edades.
Las ovejas no pierden el tren: es una comedia que combina la vida diaria con situaciones de surrealismo, donde un grupo de amigos en la crisis de los 40 años deben enfrentar los cambios de la sociedad de hoy en día, reflejando las dificultades de buscar empleo a esa edad, el amor, y otros detalles más… ¡No se la pueden perder!
Kung Fury: particularmente atractiva para los que vivimos el cine de los ’80, este corto desopilante reúne un sinfín de clichés de dicha década, brindándonos un film cuya acción, diálogos y gags transcurren sin darnos respiro; editada con un filtro para que luzca ochentosa, y musicalizada según la época, es sin duda una gema imperdible del 2015.
The duff: Una estudiante de secundaria se entera de que el grupo de los cool (los «listos») le han puesto, a sus espaldas, el sobrenombre de «duff» (en inglés, por las siglas de las palabras «amiga designada como fea y gorda») y en venganza instiga una revolución jerárquica social. Original, perspicaz y divertidísima.
Hotel Transilvania 2: comedia de animación para toda la familia, donde monstruos clásicos de todas las épocas pasan sus vacaciones en un hotel regenteado, ni más ni menos, que por el mismísimo conde Drácula (la voz del más famoso vampiro no es otra que la de Adam Sandler interpretando a un chupasangre ya senil, cuyos valores han pasado de moda). ¿Te lo vas a perder?
Con este anillo («with this ring«): Especial para mujeres; la boda de Elise desata la desesperación en el resto de sus amigas solteras, y por ello establecen un pacto: a partir de entonces, les quedarán sólo doce meses de tiempo para contraer matrimonio, o deben sucumbir en el intento… Situaciones exageradas, tragicómicas, dulces y dramáticas por mil.
Pixels: ambientada en Nueva York, e inspirada en famosos video juegos de la década del ’80… Los alienígenas malinterpretan los arcades como una declaración de guerra, y por ende no tienen mejor idea que lanzar un ataque al planeta Tierra… ¡tomando la forma de los personajes de los video juegos mismos! Hola de nuevo Adam Sandler.
Zombieland 2: la comedia más esperada por los amantes del género zombi: la ciudad invadida por los muertos vivos ha vuelto para hacernos vivir momentos de fuga, amor, supervivencia, encuentros, desencuentros, y, obvio, ¡bizarreadas por doquier! Aún resta ver si mantendrá el mismo staff de actores, o nos propondrá un grupo diferente.
Dale duro! («get hard»): James King (Will Ferrel) hizo sus millones de manera sucia y por eso va a ir a la cárcel… Aterrorizado ante lo que le tocará vivir, decide acudir a Darnell Lewis para que lo prepare a la vida tras las rejas. La película se centrará en las clases y entrenamiento y, por supuesto, en todo ese abanico de rostros e inflexiones clown que Will Ferrel maneja tan bien. Te doy una pista: el entrenamiento no resultará tan fácil como el maestro cree.
Persiguiendo fantasmas («Chasing ghosts»): comedia muy original, con algunos toques dramáticos (no se asusten). Un niño muy especial, introvertido, nostálgico del antaño, gusta de filmar en los cementerios. Es así como, sin querer, capta algo raro en uno de sus videos (¿un fantasma?) y al subirlo a YouTube se vuelve famoso de la noche a la mañana. Divertida, dulce y con planteos existenciales; para no dejar pasar.
Ahora o nunca: comedia española que cuenta la historia de una pareja de jóvenes que deciden contraer matrimonio en el pequeño pueblo donde se enamoraron originalmente. Por supuesto, lo que hubiese sido un casamiento perfecto se complica cuando una huelga corta los caminos impidiendo que el novio y demás invitados acudan a la iglesia…
Comienza la función… Acomódense en sus butacas y, ojo, no olviden preparar las palomitas de maíz. ¡A disfrutar de unas buenas risas!

Ratona de biblioteca, trabajo de correctora part-time para varios sellos editoriales. Cuanto cae en mis manos lo leo, desde un libro hasta la etiqueta del shampoo! 😛 (y por ahora no uso anteojos!)


