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TDAH: características de la hiperactividad en los niños

TDAH

En esta nota conoceremos las características del trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) en los niños; para poder reconocer los signos precozmente de tal manera de diagnosticarlo oportunamente y realizar un tratamiento adecuado, personalizado para cada caso en particular.

 

El TDAH es una de las alteraciones psiquiátricas con mayor ocurrencia en la población infantil, siendo la prevalencia mundial de 3-5% en niños de edad escolar.

 

Entre sus particularidades más evidentes podemos mencionar:

  1. Dificultad para controlar su conducta diaria, sobre todo en presencia de otros.
  2. Mantener un comportamiento conflictivo, con incrementada frecuencia, gran intensidad y de manera inoportuna.
  3. Deficit de atención, falta de concentración, bajo rendimiento escolar.
  4. Desinterés por las tareas, juegos, y por todo en general.
  5. Impulsividad, incontinencia verbal, interrumpen a los demás y no logran esperar su turno para hablar.


  1. Difiltad para organizar su tiempo.
  2. Problemas para acatar las órdenes, indisciplina.
  3. No registran consecuencia alguna de sus actos.
  4. Excesiva actividad motora, se mueven sin un objetivo concreto, se ven sobrepasados de energía.
  5. Presentan comportamiento impredecible.
  6. Poseen mala caligrafía y graves errores de ortografía.
  7. Presentan cambios bruscos de humor.
  8. Falta de coordinación en sus movimientos.
  9. Muestran alteraciones en el sueño.
  10. Se encuentran en estado de tensión constante.

Claro que no siempre se presentan todos los síntomas en un mismo paciente, aunque por lo general sí la mayor parte de los aquí citados.



La mayoría de los niños son diagnosticados oficialmente cuando inician su etapa escolar en el nivel inicial, o en la primaria, dependiendo de cual sea el grado de TDAH que muestre cada chico. Se suele evidenciar más en esta etapa debido a que no logran adaptarse a este ámbito que requiere: seguir normas, desarrollar determinadas actividades, convivir con sus pares, comprender consignas, etc. Claramente a los niños con esta patología les cuesta, y la mayoría de las veces no logran cumplir con lo que se espera para un niño de su edad en un ambiente educativo.

Claro que antes del periodo lectivo los padres suelen notar que se mueve demasiado, que no consiguen relajarse nunca, y lo suelen definir como un niño nervioso, ignorando la verdadera causa de este comportamiento. Por eso resulta imprescindible, que tanto los padres como el equipo educativo, estén alertas a las señales de cada niño en particular, y ante cualquier sospecha de TDAH, no duden en consultar con su médico o pediatra, quien sabrá darles las directivas adecuadas para comenzar a indagar y confirmar o refutar el diagnostico, y de ahí en más ponerse en acción para ayudar al niño y su familia.




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