La fatiga respiratoria (también conocida como disnea) es un cuadro de respiración deficiente, donde los pacientes suelen referir falta de aire. Esta insuficiencia para incorporar oxígeno en el organismo conlleva un esfuerzo extra para realizar más inspiraciones, de modo compensatorio para intentar vencer dicha dificultad, con lo cual el síntoma cardinal será la hiperventilación (mayor número de inspiraciones por unidad de tiempo).
Nuestras células del organismo (e inclusive el cerebro) son oxigeno dependientes, con lo cual requieren del mismo para realizar sus funciones vitales, y claramente no podemos vivir sin él. Por lo tanto esta disfunción respiratoria debe ser reconocida, tratada y remediada en el corto plazo, para evitar graves consecuencias para nuestra salud.
Para identificar un cuadro de fatiga respiratoria deberemos estar atentos a estos síntomas:
- Disnea: inspiraciones repetidas, para incorporar oxígeno al organismo.
- Sensción de falta de aire.
- Rigidez en el pecho.
- Silibancias: en ocasiones puede escucharse pequeños silbidos en el pecho.
- Dificultad para dormir: sobre todo en posición horizontal debido a la anatomía del sistema respiratorio, con lo cual el paciente suele dormir semi-sentado para favorecer la incorporación de oxígeno.
- Piel azulada: sobre todo manos y caras; es el signo que nos indica una insuficiencia en el suministro de oxígeno.
- Dolor de garganta: ya que la insuficiente entrada de aire por la nariz hace al paciente respirar con la boca abierta, con lo cual se puede inflamar la zona de la epiglotis.
- Cansncio: ante la menor cantidad de oxigeno circulante.
- Debilidad en el estado general.
- Incomodidad al respirar: algunas personas hacen pequeños soplidos, como estrategia rudimentaria para intentar conservar más aire en sus pulmones.
Los síntomas son ciertamente muy subjetivos; dependerán del estadío en el cual se encuentre dicho cuadro de dificultad respiratoria y de la capacidad aeróbica de cada uno.
Las causas de la fatiga respiratoria pueden ser múltiples, entre estas podemos mencionar:
- Problemas cardiacos.
- Afecciones pulmonares.
- Obstrucción de la vía aérea superior.
- Sobrepeso u obesidad.
- Alergias.
- Resfrios.
- Catarros con compromiso de la vía área superior.
- Hábito de fumar.
- Asma.
- Aumento de la circunferencia del cuello debido a que la acumulación de grasas, ya que entorpece el movimiento muscular en la zona de la tráquea.
En base a lo expuesto podemos concluir que es fundamental la consulta clínica oportuna para diagnosticar un cuadro de fatiga respiratoria, porque esta puede presentarse como consecuencia de una enfermedad de base (miocardiopatía, enfisema, bronquitis, edema o trombosis pulmonar, entre otras) donde el tiempo es decisivo en cuanto al pronóstico de la misma.

Soy licenciada en nutrición con master en alimentación natural y macrobiótica. Colaboro en diversos medios impresos para educación social alimentaria y prevención de la desnutrición. Además escribo sobre estética y ciertos temas de interés médico asistencial, mi segunda gran pasión! Soy fanática de los delfines y ballenas.



Un comentario
Q devo hacer para evitar la fatiga respiratoria