¿Cómo evitar un herpes labial? Precauciones y factores de contagio

¿Cómo evitar un herpes labial?

Si quieren saber cómo evitar un herpes labial, primero vamos a aprender de qué se trata este tipo de manifestación cutánea y cómo se contrae.

Un herpes labial (también conocido como herpes oral) es una infección de los labios, encías o boca debido a un agente virulento, el más común es el virus del herpes simple. Esta infección lleva al desarrollo de pequeñas y dolorosas ampollas llamadas herpes.

El herpes labial se puede adquirir por contagio causado por:

  1. Contacto muy cercano o intimo con una persona infectada.
  2. Teniendo contacto con objetos infectados con el virus, como toallas, dinero, cuchillas de afeitar.
  3. Por compartir utensilios de higiene bucal.
  4. Por compartir vajilla como cubiertos, vasos, platos.

 

Pero también podemos contraer herpes labial por:

  1. Exposición severa al sol.
  2. Fiebre y consecuente debilitamiento de las defensas.
  3. Algunos medicamentos.

 

 El herpes no tiene nada que ver con fenómenos a nivel digestivo: en caso de malestar estomacal, lo que se evidencian son aftas y no herpes. A veces las personas los confunden, pero no están asociados uno con el otro.

 

Los principales síntomas suelen ser:

  1. Picazón en labios.
  2. Ardor.
  3. Hormigueo.
  4. Dolor de garganta.
  5. Fiebre.
  6. Aparición de ampollas.

 

Cabe destacar que los síntomas suelen ser previos a la aparición de las ampollas.

Para evitar la aparición del herpes labial:

  1. Aplíquese bloqueador solar antes de exponerse al sol, los más aconsejables son los que contienen óxido de zinc.
  2. Utilizar bálsamo humectante para evitar que los labios se resequen y agrieten, porque de esa manera puede ingresar el virus del herpes simple tipo 1, entre otros.
  3. Evitar contacto directo con personas infectadas.
  4. No compartir utensilios, toallas, bombillas, vasos, cubiertos u otros elementos personales, tampoco elementos de higiene, como jabón, o crema etc.

 

Cabe destacar que el contagio puede darse aún antes de que las ampollas sean evidentes. Esto hace más difícil la situación de cuidado y prevención pero facilita el contagio, ya que al no evidenciarse ninguna lesión, no se predispone tanto al cuidado. Por eso las medidas preventivas deben hacerse sin excepción, y los adultos debemos enseñarles a nuestros hijos la importancia de no compartir estas cosas, ya citadas, para evitar no solo el herpes labial, sino distintos tipos de patologías que se trasmiten directamente de persona a persona.

Los besos y el contacto íntimo son las principales causas de contagio, más aún en el caso de que las ampollas ya se hayan manifestado.

Aunque suelen desaparecer espontáneamente, se tratan con medicamentos antivirales.

Estas son muy peligrosas si aparecen cerca de los ojos o en caso de tener un sistema inmunológico débil, en ambos realizar la consulta médica pertinente.

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