Fibromialgia: ¿se cura?

fibromialgia

La fibromialgia es un enfermedad que tiende a la cronicidad, y se caracteriza por un dolor generalizado y expansivo a nivel óseo y muscular, con un síntoma característico que consiste en una hipersensibilidad frente a una mínima presión táctil en diferentes áreas, pero que suele ser más aguda en ciertas zonas, tales como cuello, cervical, nuca, espalda baja, articulación de rodillas y codos.

Por lo general está acompañada de algunos síntomas característicos como: cansancio, dificultad para dormir, rigidez de las articulaciones (sobre todo por la mañana) sensación de hormigueo o adormecimiento de manos y pies, falta de memoria y periodos menstruales dolorosos, entre otros.

Ver » Fibromialgia: características

Los pacientes con fibromialgias suelen tener un impacto significativo en su vida diaria, siendo más o menos considerable dependiendo de los síntomas y del grado de evolución de la misma. Por esto es primordial encontrar un tratamiento que disminuya los síntomas, para que los pacientes puedan gozar de una calidad de vida mejor.

En la actualidad no existe una cura definitiva de la enfermedad, aunque los tratamientos suelen contribuir a lograr un alivio del dolor y todos sus síntomas, de tal forma que hace la diferencia. Es justamente allí donde apuntan los múltiples tratamientos, al confort y en cierta forma a la actitud del paciente frente a su patología, para que a través de estos se tenga una mejor percepción de si mismos, con una mirada más esperanzadora hacia su futuro tanto clínico como integral.



Algunas investigaciones hechas al respecto sostienen que en numerosos pacientes los tratamientos de tipos farmacológicos pueden empeorar el pronóstico del enfermo, debido a que estos poseen una hipersencibilidad a ciertos químicos, haciéndolo de este modo más susceptibles a padecer reacciones adversas.

De este modo las terapias consistirán en:

  1. Alimentarse bien.
  2. Dormir lo suficiente.
  3. Realizar un plan de ejercicios de leves a moderados, según las posibilidades del paciente.
  4. Reorganizar la rutina diaria.
  5. Tecnicas de relajación.
  6. Yoga.
  7. Masajes tenues.
  8. Terapia conductuales.
  9. Constante motivación para mejorar la actitud del paciente frente a su enfermedad y renovar su compromiso con el tratamiento.
  10. En caso de que el estadio amerite medicación, cumplir con las tomas diarias a raja tabla.


Bueno… ya tienen una idea de lo que esta patología significa en la vida de las personas, si están en este grupo sepan que con el debido tratamiento pueden tener una vida buena y prometedora. Adelante!




» ¿Te ha servido? ¡Compártelo! Share on Facebook
Facebook
Pin on Pinterest
Pinterest
Tweet about this on Twitter
Twitter
Email this to someone
email

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *