Si a ti o a alguien de tu familia le ha aparecido una inflamación dolorosa en el párpado, casi con seguridad se trata de un orzuelo. Ahora bien, ¿qué es un orzuelo? ¿Cómo se genera? ¿Qué consejos y precauciones debo tomar? A la hora de tener que lidiar con este inconveniente, no te pierdas esta nota que intentará evacuar todas tus dudas.
Un orzuelo es una inflamación por una infección de las glándulas sebáceas (productoras de cebo) que se encuentran en el parpado, sobre todo en la zona de la raíz de las pestañas. Esta inflamación puede ser externa (crece sobre el parpado) o interna, es decir que nace en el interior del mismo, lo que lo hace más doloroso y difícil de tratar.
Su causa más frecuente es por una infección de tipo bacteriana por estafilococos; aunque también existe evidencia de que puede tratarse de un producto secundario de ciertas enfermedades como anemias ferropenias, diabetes, o algún tipo de alergias; no se sabe a ciencia cierta la razón por la que éstas predisponen más a la aparición de orzuelos, pero se cree que estaría relacionado a una baja en el sistema inmune, lo que hace que bacterias oportunistas colonicen la zona peri ocular y resulte, como consecuencia, esta inflamación rojiza llamada orzuelo.
Estos pueden presentarse tanto en niños como en adultos.
Si bien no es una entidad grave, y se desinflama en poco tiempo, cursa con mucho dolor, molestia y rubor (enrojecimiento), es sumamente contagioso e, incluso, en algunos casos, se presenta con ardor.
Por tal motivo es necesario contar con la siguiente guía para evitar que el signo empeore y derive en una infección o algo más serio.
Consejos y precauciones ante la presencia de un orzuelo
- No intentar apretar, pinchar, ni extirpar el orzuelo! Éste irá drenando sólo y naturalmente, desinflamándose.
- Aunque moleste, o debamos higienizarnos, intentar no tocarlo demasiado! Si lo haces, lávate muy bien las manos, antes y después de hacerlo.
- Las mujeres no deben maquillarse (mientras esté presente el orzuelo e incluso el enrojecimiento).
- Higienizar la zona con compresas tibias para evitar posibles infecciones agudas.
- No compartir toallas ni ropa alguna, ya que se contagia fácilmente, aunque algunos afirmen lo contrario.
- Utilizar gotas antibióticas sólo por prescripción médica.
- No tapes la zona afectada sin indicación de tu médico.
- Al dormir, cubrir la almohada con una toalla, para no transmitir la infección a nuestra blanquería o, peor, al material de relleno de la almohada. Por la mañana reemplazar la toalla por otra limpia, y la que hemos utilizado lavar en lavarropas, o a mano ayudándonos también con unas gotitas de lavandina.
- No utilizar repasadores ni otros trapos para secarnos el rostro (por ejemplo, si nos aseamos en la pila de la cocina).
- Procurar descansar boca arriba o del lado contrario al ojo afectado por el orzuelo, para no ejercer presión sobre él ni bloquear el natural drenaje.
El ojo posee acceso directo al sistema linfático y sanguíneo, con lo cual una infección puede resultar un serio problema. Por esto, resulta fundamental ser cuidadoso y no recurrir a métodos desprolijos, ya que puede ser perjudicial no solamente para el ojo sino también para nuestra visión. Es vital la consulta médica pertinente, para que nos evalúe y recomiende el tratamiento más adecuado.
Y luego, debemos seguirlo al pie de la letra!

Soy licenciada en nutrición con master en alimentación natural y macrobiótica. Colaboro en diversos medios impresos para educación social alimentaria y prevención de la desnutrición. Además escribo sobre estética y ciertos temas de interés médico asistencial, mi segunda gran pasión! Soy fanática de los delfines y ballenas.


