Los niños son personitas que aún no diferencian muy bien lo que les gusta de lo que no en cuestiones de alimentación, ya que recién están comenzando a incursionar en el mundo de los sabores; y es nuestra responsabilidad hacer que ese proceso sea lo menos traumático posible, y si se puede también exitoso. Para esto nunca debemos forzarlos a comer un determinado alimento, pues de este modo lo único que conseguiremos es que lo rechace irremediablemente, a tal punto de poder causarle una aversión absoluta como respuesta al estado de tensión creado en torno a ese alimento en particular, por el hecho de haberle insistido hasta el cansancio.
Lo mejor es ofrecerle el alimento, dejar que lo toque, que lo saboree a su manera; ese es su momento, y no debemos insistir demasiado. Claro que lo más probable es que no le guste, puesto que está demostrado que un niño antes de aceptar totalmente un alimento debe haberlo probado por lo menos once veces; por lo cual amigos míos lo que se requiere aquí es paciencia!.. y además arte para presentarle las preparaciones de manera atractiva y que de este modo por lo menos se aventure a probarlo.
En esta etapa es oportuna la educación alimentaria, es decir ofrecerles alimentos de buena calidad nutricional y no llenar sus pequeñas barrigas con calorías vacías.
5 desayunos sanos y deliciosos para comenzar a enseñarles a ingerir alimentos nutritivos:
- Leche con cereales: si gustan se les puede agregar un poquito de azúcar o miel, porque a esta edad los hidratos de carbonos simples son fuente de energía; aunque no debemos exagerar!
- Yogur firme con frutas y frutas secas trituradas.
- Licuados de frutas: elaborados con leche en lugar de agua, con algún tipo de galletitas ricas en fibras.
- Yogur bebible con sándwich de pan negro y queso semiblando.
- Leche con una cucharadita de cacao y una barra de cereal.
Recuerden darles formas a las galletas, panes, aportar color con los vasos o tazas, dejar que se familiaricen con cada alimento, y nunca obligarlos con la cuchara a que lo prueben ya que así ellos lo recordarán y lo asociarán a un momento negativo y no querrán comerlo jamás.
Otro dato importante es no utilizar la comida como premio o castigo; decirle «te portaste mal, te quedas sin postre»; o «si te comportas bien te compro… un helado», Porque esto puede traer algún tipo de desorden alimentario en el futuro.

Soy licenciada en nutrición con master en alimentación natural y macrobiótica. Colaboro en diversos medios impresos para educación social alimentaria y prevención de la desnutrición. Además escribo sobre estética y ciertos temas de interés médico asistencial, mi segunda gran pasión! Soy fanática de los delfines y ballenas.


