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Tos nocturna en niños: causas y tratamientos

tos nocturna en niños

Por lo general cuando un niño tiene tos esperamos que en términos de 5 a 6 días esta cese; si se trata de un resfriado, o una gripe viral, seguramente así será. Pero muchas veces cuando la tos sólo aparece al estar relajados, en posición horizontal (calificándola como tos nocturna,) esta se puede deber a diferentes razones, tales como:

Principales causas de esta tos

  1. Sinusitis: es una inflamación en el área del puente debida a alergias o agentes bacterianos.
  2. Asma: es una enfermedad crónica del aparato respiratorio que se caracteriza por una respuesta exagerada a diferentes estímulos que ocasionan un estrechamiento de los bronquios, con lo cual se produce una dificultad para respirar.


  1. Reflujo gastroesofágico: el ácido del estómago asciende al esófago produciendo una irritación que puede ocasionar tos persistente, sobre todo por las noches.
  2. Tuberculosis: infección bacteriana que compromete fundamentalmente a los pulmones, causada por el bacilo de Koch. Como medida preventiva se recomienda la vacuna BCG.
  3. Tos por hábito: de carácter psicológico.
  4. Fibrosis quísticas: enfermedad genética donde todos los fluidos son más viscosos de lo normal, por lo tanto el niño se llena de flema en su vía aérea superior y tose como mecanismo de defensa para expectorar.
  5. Presencia de elementos extraños en la garganta: por ejemplo si ha comido frutos secos, o palomitas de maíz, puede haber quedado una partícula que estimule el reflejo de la tos para deshacerse de esta.
  6. Tomar frío: muchas veces los niños corren y su sudor se seca en el cuerpo, con lo cual esto suele desembocar en una persistente tos nocturna.

Entre los tratamientos más frecuentes para aliviar la tos nocturna se recomiendan:

  1. Jarabes para la tos: hay con sabor a frutas para que sea bien tolerado por los chicos.
  2. Darles calor en el pecho: con pañitos tibios o cremas descongestivas.
  3. Leche con miel antes de dormir.
  4. Elevar la cabeza al acostar al niño: para disminuir el drenaje de moco a la garganta.
  5. Baños de vapor: para aflojar la expectoración.


 

Cualquiera sea el caso, lo más aconsejable es consultar con el pediatra para un diagnóstico preciso y un tratamiento certero.

 




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