El azúcar de caña y la diabetes, ¿una pareja saludable?

El azucar de caña y la diabetes

El azúcar de caña puede concebirse de tres maneras diferentes, ya sea morena, rubia o blanca. Esta última es la más conocida y, de hecho, la más consumida internacionalmente (no es ni más ni menos que el azúcar «de mesa»). El azucar blanco se obtiene a través de un proceso de cristalización, centrifugado y refinamiento, donde se extrae la mayor cantidad de componente vegetal de la caña, dando como resultado un producto blanco (por lo general refinado químicamente), de aspecto brillante, y con escasez de residuos fibrosos en su composición.

En un segundo método de obtención, el azúcar rubia sufrió un proceso parcial de refinación, es decir que se le extrajeron algunas sustancias fibrosas, pero no todas.

Por último, se encuentra el azúcar morena (o azúcar negra), que conserva no sólo el contenido de fibra (generalmente agregado tras la refinación), sino que contiene vitaminas y minerales (en particular, hierro, potasio, calcio y magnesio) que le otorga un poquito de beneficio extra a nuestro organismo (sin exagerar, dado que las cantidades son bajas).

La diabetes es una patología crónica, y se caracteriza por el aumento de la glucosa en la sangre (glucemia) a valores mayores a 110 mgr. por cada 100 dl., debido a una alteración en el metabolismo de los glúcidos. (ver también: ¿Qué es la diabetes?)



La escasez de insulina puede ser:

  1. Total: diabetes tipo 1 o insulinodependientes.
  2. Parcial: diabetes tipo 2.
  3. Relativa: insulino-resistencia, donde hay insulina circulante, pero por diferentes motivos no puede ejercer su acción.

El azúcar de mesa o blanco está contraindicado en la dieta diaria de las personas que padecen esta patología, ya que por tratarse de un hidrato de carbono simple, se absorbe de manera abrupta, produciendo picos de hiperglucemia que son muy peligrosos para la salud integral de los pacientes diabéticos.



Azúcar sin refinar y diabetes

Ahora bien, el interrogante que se desprende nos plantea si el azúcar de caña natural, libre de refinación, o morena, es saludable para una persona que cursa con diabetes. La respuesta no resulta tan sencilla: investigaciones médico-científicas aseguran que el alto contenido de fibra del azúcar negra ayuda a que ésta se absorba de manera más lenta, por lo tanto la glucemia aumenta a través de una curva sostenida, de manera gradual, y definitivamente es más saludable que su homóloga refinada (o rubia). (ver también: Propiedades y beneficios del azúcar de caña)

Pero lo cierto es que en la práctica no se indica azúcar a los diabéticos; lo aconsejado es elegir un endulzante no calórico, como la sucralosa (en cualquiera de sus marcas comerciales) que se obtiene a través de la caña de azúcar, pero que no registra incrementos en el valor de la glucemia, lo que la hace perfecta para las personas diabéticas.




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6 comentarios en “El azúcar de caña y la diabetes, ¿una pareja saludable?”

  1. Hola… les hago una pequeña consulta… mi madre es diabetica y quiere endulzar sus comidas y bebidas con sacarina… ¿puede?… les pido ayuda porque esto me tiene bastante preocupada… Gracias!!

    1. Hola Camila! Despreocupate porque la sacarina no sube los niveles de azúcar en la sangre. Además, piensa que la sacarina está presente en muchos alimentos horneados, y hasta se halla presente en la pasta dentrífica, píldoras medicinales, bebidas y alimentos enlatados de todo tipo. Tranquila, aunque siempre es bueno preguntar estas cosas y sacarse todas las dudas. Besos

    2. Mi nombre es Juan Villalobos y a mí me gusta chupar caña, porque tengo mucha caña plantada, y no se me sube nada la glucosa en la sangre. Es buena para los diabéticos. Lo tengo bien probado. Adiós. Gracias por la info.

    1. Hola José. La panela es un derivado de la caña de azúcar. Es mejor que emplear azúcar refinada, pero se recomienda endulzar con estevia cuando se trata de diabetes.
      Besitos, Eli.

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