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El cansancio laboral: ¿de qué modo nos perjudica?

cansancio laboral

Cuando hablamos de cansancio laboral, nos referimos a una serie de manifestaciones de saturación cuya raíz nace en el ámbito de trabajo. Puede presentarse tanto como cansancio mental o cansancio físico, y anclarse en nuestras vidas como una fatiga crónica por falta de descanso, falta de interés en el trabajo, y/o falta de iniciativa.

Cuando este cansancio sobrepasa el ámbito laboral y llega a la casa, es una señal de que el problema se ha vuelto mucho más grave aún, porque no sólo nos sentimos incómodos o angustiados trabajando, sino que además ya hemos trasladado el problema a nuestro hogar. Por eso, en algunos casos hasta es necesaria la ayuda de un profesional, evitando que el estrés sobrepase los límites saludables.



Malestares típicos de cansancio laboral

Los malestares por cansancio laboral pueden presentarse como:

  1. Dolor de cabeza (general o dolor puntal en las sienes, o dolor detrás de los ojos).
  2. Dolor de huesos
  3. Falta de sueño
  4. Falta de apetito
  5. Malestar general

Es necesario reflexionar en el origen de estos síntomas, si se acotan al espacio laboral o bien coexisten con acontecimientos adversos de la vida íntima. Un contexto común es verse desanimado por culpa de compañeros, jefes, o el tipo de tareas que realizamos, pero algo muy diferente es que esta apatía ya cruce el límite del trabajo.

Si este tipo de cansancio excede el contexto laboral, es que se puede tratar de algo más serio aún, como algún tipo de depresión. En cualquier caso hay que recurrir a un profesional que nos brinde una adecuada ayuda para poder salir de este letargo que tanto daña nuestro desempeño.

 

Evitemos la fatiga laboral creando un excelente espacio de trabajo.

 

Otra causa de cansancio es el agotamiento (como dije, puede ser tanto físico como cansancio psíquico), que se traduce en falta de interés o bien falta de concentración (nos cuesta prestar atención, o bien olvidamos las cosas), ya que si dormimos  mal porque la cabeza no para de trabajar, el verdadero «descanso reparador» no ocurre. Y es precisamente durante el sueño que nuestro cuerpo mide, ajusta, repara y realiza procesos metabólicos que preparan el cuerpo y la mente para un nuevo día.

Lamentablemente nos vemos encerrados en un ciclo que parece no tener fin: llevamos el trabajo en la mente y dormimos (quizá soñamos) con el trabajo; el cuerpo no se relaja, y por ende no logra completar todos los mecanismos fisiológicos de recuperación nocturnos. Al día siguiente todo cuesta más, y el cuerpo requiere de niveles de estrés más altos para superar el día. De noche, vuelta a repetir un descanso pobre… Etcétera.

Estar atentos a estas señales, y poner manos a la obra, tiene las ventajas que todo «obrar temprano» produce en la vida. Por eso, es indispensable que no caigamos en la falta de motivación o en la frustración, para que nuestra actividad diaria se vea favorecida y se realice de la mejor manera posible.



Para rendir al 100% en el trabajo

No podemos realizar nuestra tarea en un espacio donde no hay armonía y un buen clima de compañerismo y humanidad. Las cosas deben darse dentro de un marco de comunión, cordialidad y buena predisposición de cada integrante del lugar donde se trabaja.

El cansancio laboral lleva a que no se rinda al 100%, por lo tanto no sirve la jornada de trabajo si el espacio no es el adecuado. Cada empleado, cada jefe, cada ser humano debe sentirse cómodo y valorado para que su rendimientos sea óptimo y favorezca al medio para el cual se trabaja.

Los puntos a tener en cuenta son:

  1. Acomodar (en la medida en que sea posible) y transformar nuestro espacio de trabajo a nuestra imagen y semejanza: fotos de viajes pasados, familiares, amigos, y hasta de los artistas y demás individuos que nos iluminan (o nos provocan cierta felicidad) deben estar presentes.
  2. También es sano rodearnos de citas, frases, refranes que nos hacen sentir bien, o de dibujos, caricaturas,  o tiras que nos han producido ese no se qué (considerar adquirir un pequeño pizarrón moderno donde podamos dibujar o escribir y borrar según nos plazca).
  3. Es recomendable también cambiar la decoración cada tanto, porque una vez que el ojo se ha acostumbrado, podría dejar de surtir ese efecto reparador.
  4. Si el ambiente laboral lo permite, escuchar, aunque sea con una sola oreja y un sólo auricular, la música (o el programa de radio) que nos gusta.
  5. Mantener una comunicación cordial y frecuente con el grupo laboral. Si existe un compañero «problemático», reflexionemos en que el problema de actitud es de él, y no hacerlo nuestro con bronca o angustia. No nos encerremos en nosotros mismos; hablemos las cosas con otros compañeros. Seguro nos sorprende comprobar que otros les puede estar preocupando las mismas cosas.
  6. Muchas veces no podemos evitar pensar en algo que nos angustia del trabajo; le damos vueltas y más vueltas, pero no le encontramos la solución. Esta es la clase de situaciones que solemos llevar con nosotros a nuestras casas y a nuestra cama. Por eso, cuando nuestro esfuerzo por apartar un problema de nuestra cabeza resulta insuficiente, pongamos el mismo esfuerzo en pensar en otra cosa. Una y otra vez que nos descubramos pensando en eso que nos quita el sueño, vamos a cambiar el canal de nuestra cabeza. Parece bobo, pero poder dejar de pensar en lo que nos amarga es la clave, prácticamente, del bienestar de la vida misma.
  7. No debería ser necesario comentarlo pero debemos respetar los espacios de «recreo» dentro del trabajo; si tenemos cuarenta y cinco minutos para almorzar, hagamos el esfuerzo por tomarnos ese tiempo, sin que eso de «terminar algo antes» nos confunda y perjudique ese espacio breve de recreación. Lo mismo con las horas extras: nos pueden aportar más ingresos, pero son un arma de doble filo y hay que saber administrarlas. Y si todos los días debes quedarte haciendo horas extras en el trabajo porque la situación parece demandarlo, prepárate, porque el desgaste tarde o temprano lo notarás. Estás avisado! Y otra cosa: no comamos frente a la computadora. Si existe un comedor en nuestro trabajo, cambiemos de aire. Si podemos salir afuera del eficio, mil veces mejor.
  8. Siempre, pero siempre, mantener una actividad fisica, aunque sea durante el fin de semana. Jugar con amigos, bailar, salir a trotar o caminar, nadar, hacer yoga o un arte marcial, y, en lo posible, alguna forma de meditación, son el remedio más natural y efectivo contra el estrés.



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Un comentario en “El cansancio laboral: ¿de qué modo nos perjudica?

  1. Nancy dice:

    Excelente fue de mucha ayuda la información

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